Taco con sal para Anastasia

Juicio



DULCE VALDEPEÑA/

Con un historial de maltrato, Francisco no necesitaba muchas razones para golpear a Anastasia, pero esta vez, bastó con no comer completo un taco con sal.

–          ¡No se pudo defender!, gritó la mujer fiscal con coraje tal que despojó por unos segundos la investidura oficial de la Fiscalía estatal que incriminó a Raymunda, su madre, por el delito de feminicidio por omisiones en una audiencia de vinculación a proceso.

Con cinco años de edad, Anastasia y su hermana de dos,eran “bañadas” como quien lava su auto en plena época de invierno; encerradas en un cuarto para ser golpeadas por Francisco “para que se eduquen” como aseguran testigos que justificaba Raymunda.

La serie de omisiones y maltratos terminaron con la vida de Anastasia, encontrada el interior de un auto a mitad de una carretera federal en Morelos.

Su cuerpo fue encontrado con golpes recientes -y aquellos que la marcarían hasta su último día – en el asiento del piloto, con orina y heces que sólo se explican con haberse cagado de miedo.

De la telenovela a la historia de terror

Raymunda conoció a Francisco como empleada doméstica en la casa de éste, donde vivía con su madre quien la contrató tras colocar un anuncio en la vía pública para encontrar a alguien que le ayudara con el aseo de su casa en Yautepec, Morelos.

La patrona de Raymunda no pensó que vería en su hijo Francisco una oportunidad para hacer de una telenovela su historia en la vida real.

Al poco tiempo, la empleada doméstica conquistó a Francisco porque tenía dinero, coche y casa,  según dijo en un momento que reclamó el idilio en el testimonial ante el Ministerio Público.

A pesar de los reclamos de su madre, Francisco salió de su casa para vivir con Raymunda y sus dos hijas.

–          “Como si fueran sus enemigas, Raymunda permitió los maltratos a sus hijas y veían esa casa como si ahí ocurriera una historia de terror”. Exhibió la fiscal al presentar testimoniales.

Las niñas fueron abandonadas por su padre al migrar a Estados Unidos; sola, Raymunda vio en Francisco a alguien a quien podría entregar la responsabilidad de la “educación” de sus hijas.

Cadena de omisiones

Como ocurre en municipios del país, los protocolos no permiten a las direcciones de los Sistemas para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) actuar para prevenir situaciones fatales como la de Anastasia.

Fue en Izúcar de Matamoros, en Puebla donde la pareja vivió en concubinato con las dos niñas y donde se desarrolló el historial de maltrato que cercanos a ellos exhibieron ante la autoridad municipal sin que actuara de alguna manera “por no tener pruebas”. Ninguna supervisión que diera a Anastasia la oportunidad de vivir se llevó a cabo.

El mismo año en que nació Anastasia, Gabriela quien es la esposa de Francisco se separó de él cansada de los maltratos que ejercía sobre ella y sus dos hijos varones. Al enterarse del concubinato, Gabriela le advirtió a Raymunda que sus hijas estaban en riesgo al tener una pareja como Francisco quien, además se drogaba.

Familiares de las niñas informaron al padre biológico de los maltratos que recibían las niñas, incluso le pidieron contratar un abogado para quitárselas a la pareja. Nada se hizo.

Daños colaterales

Sobre el kilómetro 21 de la carretera federal Cuautla-Cuernavaca Anastasia permaneció hasta que la asfixia le provocó la muerte al interior de un vehículo rojo de modelo reciente.

Además de Francisco, el último testigo que la vio con vida fue Kevin, hijo biológico de Francisco quien con 11 años de edad observó los golpes que llevaba Anastasia en su cuerpo.

–          ¿A dónde van?, preguntó Kevin.

–          “Ya nos vamos para la casa”. Respondió Francisco el día que abandonó a Anastasia.

Tanto Raymunda como Francisco fueron vinculados a proceso y se encuentran en prisión preventiva en Morelos.

La hermana de Anastasia, de dos años de edad, sobrevivió al maltrato pero queda como muchos niños, expuestos a los riesgos de la soledad, la indefensión y la incertidumbre sobre quién o quiénes velarán por ellos.

Para Anastasia la ira contenida venía en un taco con sal.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s