Casahuates: la comunidad en el limbo, presa de la corrupción

DULCE VALDEPEÑA/ 21 de noviembre del 2017.- Sellos de clausura con logos gubernamentales son colocados en obras en construcción y todo tipo de negocio sujeto a cobro de impuestos por parte del Ayuntamiento de Tlayacapan a los habitantes de la comunidad de Casahuates, ubicada en un territorio que no ha sido legalmente municipalizado tras años de ocupación en tanto, es presa de organizaciones y extorsión por parte de presuntos agentes de gobierno.

Ubicado entre los municipios de Tlayacapan, Atlatlahucan y Yautepec, las casi mil familias que ahí habitan carecen de servicios y certeza jurídica que pone a la población vulnerable a engaños, ilegalidad y abusos mientras que las legislaturas en el Congreso Estatal aplazan la adhesión a alguno de los municipios pero que Tlayacapan ya reclama.

En 2016 el diputado local Anacleto Pedraza Flores afirmó que la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), la Unión y Fuerza Indígena y Campesina (UFIC) se impregnaron en la comunidad cobrando cuotas fijas y fricción entre los vecinos. A finales del 2015 la UNTA anunció la gestión de casi 50 millones de pesos para la compra de los predios de sus agremiados y otorgar la certeza jurídica a través de la SEDATU.

Son varias casas las que actualmente se construyen en este lugar y a los dueños se les piden pagos de aproximadamente 16 mil pesos a Nicolás Santamaría Horcasitas quien se presenta como comunero del lugar, de lo contrario, con sellos del Ayuntamiento de Tlayacapan que encabeza Dionisio de la Rosa Santamaría les clausura la construcción.

Los vecinos del lugar denuncian acoso por parte de particulares quienes afirman a la población que Casahuates ya es reconocida por Tlayacapan y “ahora deben ofrecer un dinero al presidente para que nos deje trabajar en la obra”.

Durante la temporada de distribución de despensas a damnificados por el sismo se constató la entrega exclusivamente a personas afines al alcalde que descargaban desde unidades de Protección Civil y ambulancias.

“A mi nieto le dieron una despensa y también le dieron una cobija. Pero se la quitaron que porque no estaba su mamá y no se la podía dejar… el niño se fue llorando”, comenta una vecina.

La comunidad está organizada en grupos Comvives, divididos entre una especie de “autogobierno” orquestado por la Ayudante María Sánchez Martínez quien cuenta con todo el respaldo del alcalde de Tlayacapan.

La comunidad tiene una biblioteca que ha sido un medio de aprendizaje para los vecinos y se aplican talleres por parte del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

“Ahora con motivo de las elecciones y aprovechando todo el poder que tiene la supuesta ayudante María Sánchez nadie le pone un alto. Ella sacó a la maestra de la biblioteca y se llevó el material didáctico a la ayudantía. Estamos preocupados por los atropellos de esta persona”, agregan vecinos de forma anónima por temor a represalias y afirman que se hace uso de policías para custodias particulares e intimidación a la población.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s