Suicidio político en Ayala

 

DULCE VALDEPEÑA / 18 de abril del 2018.-  Hay quienes con ventaja, aprovechan sus cargos para influir a su favor en la reelección o en el ascenso a otros cargos pero, como una ley irrefutable de la naturaleza, el alcalde Antonio Domínguez Aragón firmó el acta de defunción del PRI trascendiendo su propio suicidio político.

La política del alcalde puede resumirse en una sola expresión: “La crisis en Ayala no la generamos nosotros, es causa de laudos de administraciones anteriores que nos vino a reventar” y se convirtió desde los primeros minutos en el slogan de su administración para justificar la falta de capacidad política y financiera; la falta de creatividad e ingenio se disfrazó con harapos de crisis económica para victimizarse y hundir el barco.

A pesar de llenarse la boca de quejas y justificaciones, no hubo auditoría, investigación sobre posibles desvíos y mucho menos denuncias contra presuntos responsables. Tampoco apertura a la prensa más que a inútiles publicidades.

La crisis que el alcalde dijo que existe en el Ayuntamiento, la extendió a las familias ayalenses desde los trabajadores al disminuir los ingresos en una política de “austeridad” que por supuesto, no tocó a alguno de los improductivos integrantes del cabildo.

En los últimos días se dio a conocer la manifestación de protesta de empleados que acusaron condicionamiento para integrarse a la campaña de Georgina Montaño de León a la Presidencia Municipal o ser despedidos de sus puestos.

Con el triunfo de Georgina Montaño, presidenta del DIF y esposa del alcalde, se daría continuidad al poder y al obtuso panorama de gobierno que al municipio más grande de la zona oriente lo mantiene en la opacidad.

De primera mano podemos comprobar que existe el condicionamiento y maltrato laboral, que se ganó a pulso el desprecio de gran parte de la población y dejó abiertas las puertas a que las protestas puedan estar patrocinadas por un contendiente a la alcaldía; en un supuesto de que así sea, no desacredita el límite al que Domínguez Aragón llevó a las familias de Ayala y que contrasta con la opulencia en la que vive el edil.

El sismo del 19 de septiembre fue el detonante perfecto para que el edil terminara por escabullirse de la población y no tener un centro de atención ciudadana porque el Ayuntamiento quedó dañado.

A pregunta expresa hacia Georgina Montaño sobre las protestas en el DIF, se limitó a responder que sólo su esposo podría contestar al respecto. ¿Valdría la pena preguntarse quién continuaría gobernando Ayala en caso de obtener el triunfo?

P.D. Georgina Montaño es también la suplente de la primer regiduría por lo que en caso de no ganar la alcaldía quedaría como regidora al desistirse la titular en un trato de palabra. Al igual que el ex alcalde José Manuel Tablas Pimentel dejó a su esposa con una regiduría.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Categorías: Municipios