Hay nulas políticas públicas para prevenir violencia en las escuelas

Dulce Valdepeña

Las riñas siguen siendo una constante en las escuelas de Morelos; la mañana de ayer se registró un enfrentamiento entre grupos de estudiantes de una escuela particular sobre la calle Francisco Maya, en el centro de esta ciudad que por varios minutos detuvo el tránsito vehicular, aunque no hubo lesionados, se trata de un conflicto social que urge ser atendido con la aplicación de políticas públicas reglamentadas.

De acuerdo al Diagnóstico Integral 2016 Morelos para el municipio de Cuautla, hecho a través del Programa Nacional para la Prevención de la Delincuencia y la Violencia los jóvenes manifiestan ser burlados en un 22.81 por ciento,  o bien que les hayan puesto apodos, rumores o mentiras; en un 20.62 por ciento es común que haya maltratos, golpes o peleas entre los compañeros; en un 21.28 por ciento se registran compañeros que llevan drogas o armas. En comparación en porcentajes a nivel nacional y estatal Cuautla está por arriba de la media nacional en maltrato, golpes y peleas entre compañeros, compañeros llevan drogas o armas, compañeros consumen alcohol, madres solteras dejan de asistir y compañeros peligrosos.

Uno de los exponentes para mostrar los vacíos de las políticas públicas aplicadas en Morelos es la Beca Salario, que asambleas escolares se exhibe como uno de los principales riesgos para los jóvenes.

Carmen Genis Sánchez, secretaria técnica de los consejos de participación social en el municipio de Cuautla recordó que en los primeros meses de la administración de Graco Ramírez, se anunciaron candados a este programa para evitar que los recursos fueran usados en otros fines ajenos a los educativos.

“No se cumplieron estas condiciones, hoy vemos que en las asambleas los padres de familia que denuncian los puntos de venta de alcohol y drogas el día en que se distribuyen los recursos de Beca Salario”, comentó en entrevista.

El estudio, el último en referente al municipio de Cuautla, el 35.20 por ciento de los compañeros consumen alcohol y el 21.29 por ciento, drogas; el 61.79 por ciento de los jóvenes dijo tener fácil acceso a drogas, mientras que en el estado y en el municipio el porcentaje es mayor, siendo ese de 64.74 y 63.93 por ciento, respectivamente.

Como resultado de la comunicación constante en las escuelas, Carmen Genis concluye que la atención de los padres de familia hacia la conducta y actividades de sus hijos es deficiente por las carencias económicas a las que se enfrentan las familias, hogares disfuncionales o con muchas manifestaciones de violencia.

En este sentido, expuso como urgente necesidad que las autoridades retomen la violencia entre los jóvenes como una prioridad al establecer políticas públicas en las siguientes administraciones y evitar la deserción escolar motivada por la violencia.

Asociados al consumo de alcohol se encuentran problemáticas como la discusión o peleas, problemas que son más asentados en el estado y el municipio, toda vez que el 13.0 por ciento y el 19.0 por ciento dijo haber discutido o peleado bajo los efectos del alcohol. A nivel nacional, este porcentaje es del 6.23%. Es necesario mencionar que el problema del alcohol puede estar asociado al consumo problemático de esta bebida por los padres, ya que en el municipio el 7.78 por ciento de los jóvenes encuestados dijo tener este problema.

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