Cuautla, santuario de la naturaleza

OPINION

Jorge Juárez Morales*

CUAUTLA, Mor., 27 de junio del 2019.- Sí, como muy pocas ciudades en México, Cuautla posee una riqueza natural muy importante, empezando por un conjunto de manantiales de agua de excelente calidad, tiene también suelos altamente fértiles, especies vegetales y animales de selva baja caducifolia. Estos elementos junto con la ubicación geográfica y su orografía contribuyen a un clima muy favorable para vivir y para producir.

Buena parte del patrimonio natural se concentra a lo largo del cauce del río Cuautla, que
en poco más de 20 Km reúne especies arbóreas endémicas y exóticas que a su vez son hogar de diversas especies de aves, mamíferos y reptiles, entre otros muchos organismos vivos.

Recorrer el río es descubrir muchos lugares de gran atractivo visual, y tener la oportunidad de apreciar la enorme valía de los recursos que aún conserva. Por supuesto que también se pueden recorrer las zonas de producción de berro, los cañaverales y el nacimiento de la importante red de apantles que luego de recorrer la zona urbana de la ciudad llegarán hasta los campos de cultivo.

Pero además de lo que se conoce como Zona Sujeta a Conservación Ecológica, y que se
constituyó en Área Natural Protegida mediante decreto expedido en 1993, hay otras áreas muy importantes: el área de Las Tazas y demás manantiales del poblado de Eusebio Jaúregui, la barranca Santa María en el oriente de la ciudad. También es importante recordar que en las ex-haciendas hay un importante patrimonio arbóreo que data de muchas décadas, e incluso siglos.

Lo anterior es un breve recuento de lo que aún existe en el territorio. Seguramente los
lectores podrán identificar más sitios con más riquezas naturales.

Es importante identificar lo que tenemos porque constituye un gran patrimonio. Este
patrimonio, con los cuidados necesarios puede hacer de esta ciudad un verdadero santuario de la naturaleza. Es decir, el municipio de Cuautla se puede convertir en un municipio en el que los amates de todas las especies, las pingüicas, las iguanas, las tortugas casquito, las libélulas, y en fin, todos los organismos vivos sean considerados entidades sumamente valiosas y gocen de un régimen de protección especial que garantice su existencia y su reproducción.

Considerar a todos los animales y los vegetales que habitan en esta región como un
elemento valioso para las personas que aquí habitamos les hará merecer todo nuestro respeto y cuidado.

Esto que debiera realizarse por un simple deber ético, puede significar al mismo tiempo
una garantía de nuestra supervivencia, pero además, en términos muy reales, puede significar una mejora en la calidad de vida de los habitantes.

Lograr convertir esta ciudad en un santuario de la naturaleza requiere de la definición de una política ambiental muy clara, que sea promovida por las instancias del Ayuntamiento del municipio y que se traduzca en normas para lograr la preservación y conservación de los recursos naturales existentes y la restauración de los ecosistemas que se han dañado.

Una política ambiental que promueva un presidente municipal emanado de lo que se ha
llamado la 4ª Transformación pasa por tomar una posición muy diferente a la adoptada en el lamentable caso del predio del antiguo hotel Vasco en el que se permitió la destrucción de una muy importante masa arbórea.

Pasa también por tomar una postura firme de defensa del agua del río Cuautla frente a la amenaza de la termoeléctrica de Huexca. Y necesariamente requiere que el ayuntamiento de Cuautla sustituya al actual responsable de la dirección de protección ambiental pues su incapacidad es patente.

Este gobierno aun está a tiempo de sentar un magnifico precedente y convertir esta ciudad en un santuario de los recursos naturales, sólo debe decidirse a actuar.

*Director del FLD, A.C.

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