¡No me rajo!

 

 

Dulce Valdepeña

CUAUTLA, Mor., 4 de junio del 2019.- Fue el grito de guerra de Micaela. Empuñó la palabra como quien busca detener a un ejército invasor en el límite del último recurso vital de un ente. No se exagera cuando se compara con una escena épica pues efectivamente, hay un peligro inminente de ir directo al precipicio.

En medio de un coliseo preparado para el festín, tomó aliento y gritó: “Yo soy Micaela Sánchez Vélez y soy la síndica municipal. Yo estoy aquí y no me voy a ir. No soy incapaz, no importa que me vaya pobre; no me rajo”.

La conocemos como Mica, sembradora, con la herramienta más rudimentaria, de un ideal de transformación política y social en el país que ofreció Andrés Manuel López Obrador. La única integrante del cabildo que se ganó a pulso cosechar y compartir a Morena en Cuautla.

La cascada Morena llegó hasta la ciudad y con ello también un hecho sin precedentes para la historia de Cuautla al denunciar públicamente opacidad y marginación en niveles exponenciales en perjuicio de toda una ciudad por parte del alcalde Jesús Corona Damián.

No conforme con que las más de 150 mil personas que habitan la ciudad son representadas por tan sólo 11, el alcalde obtuvo por mayoría la facultad para no consultar a los integrantes del cabildo en la celebración de convenios y contratos.

En la segunda sesión ordinaria de cabildo se opuso al acuerdo número 13 para otorgar al alcalde a representar y celebrar contratos y convenios de manera unilateral, es decir, sin consultar al cabildo que Mica rechazó rotundamente por contravenir a la Ley Orgánica Municipal y exceder de las facultades que le otorga al edil el artículo 41 en su fracción VIII. También se opusieron los regidores Ángel Cangas y Jaime Cedano, pero se aprobó por mayoría.

¿Acaso el presidente municipal había confeccionado una ruta para ese efecto? El primer escandaloso contrato que hizo sin consultar al cabildo y sin la autorización de la síndico fue el baile del 30 de marzo que se firmó sólo con el edil y la dirección jurídica aunque, aprobado por el tesorero municipal.

Después vino el acuerdo con Parking Spot que en un comunicado anunció alcanzar con el presidente pero que desveló varias semanas después de que se fortalecieron los rumores de su llegada a Cuautla.

En esta tercer sesión que, por cierto, hay que notar que tuvo un distanciamiento importante con el anterior, más integrantes del cabildo dijeron no haber firmado ningún convenio ni conocer el proceso pero admitieron una notificación judicial que supuestamente, avala la concesión para el cobro de estacionamiento en la vía pública.

“Entre ellos hacen los convenios y me está quitando ese derecho”, acusó al edil y a la directora jurídica Angélica Herrera Rodríguez de hacer una mancuerna por encima de la ley y cometiendo violencia política en contra de la síndico.

Entre otros derechos, la síndico evidenció que no se le otorga partida presupuestal para gastos de operación ni personal, ocupa instalaciones deficientes, se le oculta información y se le tienden una serie de obstáculos administrativos para realizar sus funciones.

“¡¿Qué miedo le tiene a la transparencia?!”, gritó de frente al edil al cuestionar la opacidad ante el mismo cabildo.

-“Que nos conduzcamos con verdad, seamos valientes para decir la verdad. No vine a hacerme rica”, subrayó en medio de abucheos que atribuyó a la porra que el presidente municipal pagó con prebendas, la mayoría comerciantes ambulantes y con la operación de ayudantes municipales de colonias alejadas como se observó al inicio de la sesión con acarreos cual mitin político.

El llamado al circo romano se advirtió cuando al grupo de ciudadanos que solicitaron cabildo abierto para tratar el tema de los parquímetros, les llegó la invitación para cumplir con la promesa de información en el tema mientras que por otro lado, la convocatoria a la sesión de cabildo “abierto-público” (sic) no se incluyó el tema en específico.

Al tomar protesta, Ángel Cangas y Micaela Sánchez enarbolaron un mensaje en el que destacaron que Cuautla tiene su última oportunidad para no caer en el abismo. La corrupción y crisis son evidentes aunque se busque maquillar.

Micaela dio un grito de guerra y alentó a decenas en el coliseo pero aún sin saberlo, el eco traspasó las barreras digitales aún por los medios oficiales pagados por el presidente que no pudo escapar, sólo esta vez, a la verdad.

Anuncios