Necesitamos un nuevo Cabildo

(24.07.2019)

Jorge Juárez Morales*

El 1 de julio del 2018 se concretó un largo proceso de lucha para transformar el sistema político mexicano y acabar con la corrupción, el manejo patrimonialista de los recursos públicos por parte de los gobernantes y las prácticas corporativas y clientelares que caracterizaron al país por décadas. Al mismo tiempo se marcó el punto de inicio para construir un nuevo andamiaje en las relaciones entre la ciudadanía y los gobiernos.

Nunca más un gobierno sin el pueblo. Nunca más un gobierno contrario a los intereses de las mayorías. La exigencia es construir un nuevo Estado. Transformar desde los cimientos las estructuras de los gobiernos.

En este proceso se inscriben los esfuerzos del Fondo de Lucha por la Democracia, A.C. que como parte de la Coalición Pro Municipio se desarrollan desde el 2016 para lograr mejores gobiernos municipales. El trabajo de monitoreo y evaluación del ayuntamiento de Cuautla se realiza en tres ejes: el desempeño del Cabildo, el ejercicio del gasto público y el Plan de Municipal de Desarrollo. Se trata de lograr mejores gobiernos municipales promoviendo la participación ciudadana.

Durante meses se han monitoreado las sesiones de cabildo y se ha evaluado el desempeño del gobierno municipal, para que de manera objetiva se cuente con elementos para mejorar el Ayuntamiento de la ciudad de Cuautla, Morelos.

Al mismo tiempo, un grupo de mujeres, jóvenes, profesionistas de diferentes disciplinas,
jubilados y, sobre todo, personas preocupadas por el medio ambiente, se agruparon en la
Coalición Ambientalista y Cultural de Cuautla, que igual han realizado jornadas de limpieza del río Cuautla que talleres, cursos y, de manera destacada organizaron el Festival del río Cuautla.

Se trata de promover políticas públicas para la protección y preservación de los recursos
naturales del municipio. En suma, de ejercer plenamente el derecho a un medio ambiente sano, consagrado en el artículo 4º de la Constitución de la República.

En este caminar ha quedado claro que se requiere de una profunda revisión de los
reglamentos municipales que permitan que: El Ayuntamiento transparente el proceso de toma de decisiones y dé a conocer puntualmente el ejercicio de los recursos públicos. Que se incluya a la ciudadanía en todo el proceso de diseño, ejecución y evaluación de las políticas públicas.

Esto pasa por revisar el funcionamiento del Cabildo como máximo órgano de deliberación y depositario de la soberanía popular. Se trata de restituir al Ayuntamiento la dignidad que le confirió el Constituyente del 17. Se trata de recuperar lo mejor de las disposiciones legales emitidas por el Zapatismo que hace un siglo diseñó un conjunto de normas para que el Ayuntamiento respondiera por el bienestar de la población.

Se trata, al mismo tiempo, de poner al municipio a tono con las grandes transformaciones de la época y lograr que con su eficacia, transparencia, desempeño democrático e incluyente, se convierta en la punta de lanza para la construcción de una ciudad modelo, una ciudad que aprovecha el privilegio de contar con recursos naturales favorables para la producción y para la vida.

Esto solo se puede lograr con un Cabildo que funcione plenamente como un órgano de
legislación y supervisión, que trabaja todos los días en el diagnóstico, diseño y evaluación de las políticas públicas; que mantiene un contacto permanente con la población mediante diversos mecanismos de participación ciudadana.

Se requiere un Cabildo cuyos integrantes elaboran un plan de trabajo puntual para
desahogar los asuntos de las Comisiones que establece la Ley Orgánica Municipal del Estado de Morelos, hacen pública su agenda, sesionan regularmente permitiendo que los ciudadanos que tengan que expresar propuestas o reclamos tomen la voz en esas sesiones, que reciben a los funcionarios de la administración municipal en comparecencias públicas, y, como parte del ciclo de trabajo, informan trimestralmente del avance de sus labores. Un Cabildo en el que todos y cada uno de los puntos del orden del día pasan antes por una de las comisiones permanentes, temporales o especiales para que se emita el dictamen respectivo.

Así se logrará dignificar al órgano depositario de la máxima autoridad en el municipio y, al mismo tiempo, superar el modelo presidencialista que ha llegado a sus límites. Parece algo novedoso, en realidad no lo es, se trata solo de lograr que el Cabildo, el nuevo Cabildo, como máxima autoridad en el municipio asuma la responsabilidad que le fue conferida en las urnas.

En tal sentido, en breve, las organizaciones antes citadas habremos de hacer pública y
entregar formalmente una propuesta de reglamento de Cabildo que busca establecer las bases para su funcionamiento. Pensamos que lo mejor de todo es que para tener un nuevo Cabildo en nuestro municipio solo se requiere la voluntad y la disposición de 2 mujeres y 9 hombres. En sus manos estamos. Ellas y ellos tienen la palabra.

*Director del FLD, A.C.

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