Tras daño neurológico irreversible por ataque armado en servicio, muere policía en Cuautla

 

DULCE VALDEPEÑA / Septiembre 2019.-  Al cumplir justo dos años de recibir una bala en la cabeza, el policía José Luis Merino Muñiz falleció la madrugada de este lunes, confirmó la asociación civil Ciudadanos Uniformados.

Fue en 2017 cuando en enfrentamiento con personas armadas sufrió el impacto que lo dejó con un daño neurológico irreversible, inmóvil.

Aunque recibió puntualmente sus quincenas al mantener su status en activo, no fue beneficiada su familia de la pensión por invalidez como lo contempla la ley a pesar de que la solicitaron al ayuntamiento de la ciudad sino que permaneció en calidad de incapacitado para laborar. Habían ingresado documentación para jubilarse hace casi tres meses.

Ante cualquier eventualidad, recurría a la atención médica en el ISSSTE en Cuautla, pero, se desconoce si hubo suficiencia debido a su estado de salud. Lo cierto es que compañeros contribuyeron para suplir algunas de las necesidades en la medida de lo posible.

Tras el hecho, fue atendido de inmediato en una clínica particular al norte de la ciudad y posteriormente trasladado al ISSSTE en la zona metropolitana del estado y luego, a su casa.

La asociación se dice pendiente de que el ayuntamiento de Cuautla cumpla con su obligación de otorgar a la familia los gastos funerarios, los derechos como lo es pensión por viudez, seguro de vida, prima de antigüedad, indemnización por riesgo de trabajo, etcétera.

Este martes en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública se hará el último pase de lista en honor al compañero caído en el ejercicio de su deber.

ABANDONO INSTITUCIONAL

El abandono institucional para los elementos policiacos por motivos de salud se da en el 90 por ciento de los casos, señala la organización.

En varios municipios de la entidad, hay elementos que esperan atención médica. Por ejemplo un elemento de tránsito que aguarda por una cirugía en una pierna fracturada dos años atrás y que tiene un valor aproximado de 100 mil pesos, otro más en espera de cirugía por una ruptura de ligamento de rodilla hace ya más de un año.

Solamente los elementos del estado tienen IMSS, los de Cuautla y Cuernavaca ISSSTE.

En el resto de los municipios, en caso de sufrir algún accidente o enfermedad deben acudir a médicos particulares o bien hacer uso de otras alternativas ante la falta de respaldo por parte de sus ayuntamientos.

En el municipio de Jojutla si un elemento se incapacita por cuestiones de salud únicamente le pagan el 50 por ciento de su sueldo. En Ayala, Yecapixtla y otros municipios, hay un médico que les da consulta pero si es necesario medicamento se los tienen que comprar, sin que les reembolsen la cantidad.

Emiliano Zapata y Jiutepec, tiene una clínica particular que les brinda la atención, pero si fuera necesaria algún servicio que no ofrezca el establecimiento, deben resolverlo por su cuenta.

El artículo 105, de la Ley del Sistema de Seguridad Pública, señala que las Instituciones de Seguridad Pública deberán garantizar, al menos las prestaciones previstas como mínimas para los trabajadores al servicio del Estado de Morelos y generarán de acuerdo a sus necesidades y con cargo a sus presupuestos, una normatividad de régimen complementario de seguridad social y reconocimientos, de conformidad con lo previsto en el artículo 123, apartado B, fracción XIII, tercer párrafo, de la Constitución General.

En tanto, el Artículo 4 señala que los sujetos de la presente Ley, en términos de la misma, se les otorgará la afiliación a un sistema principal de seguridad social, como son el Instituto Mexicano del Seguro Social o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, entre otras prestaciones.

De entre los padecimientos más frecuentes entre la corporación de policías está la hipertensión y diabetes hasta en un 50 por ciento, derivado de la mala alimentación a la que son sujetos en sus horas laborales.