La canasta de la tranquilidad

 

Dulce Valdepeña / La Saeta

CUAUTLA, Mor., 15 de octubre del 2019.- A excepción de leales y condicionados, todo aquel que se digne en ser recibido por el alcalde debe depositar en una canasta su teléfono celular.

Garantizar la tranquilidad incluye a funcionarios, trabajadores, ayudantes y cualquier otro mortal que no sea de su total confianza como para tener una reunión a solas.

Así nos consta y nos han confiado personajes de todos los sectores aunque hay quienes desobedecen a las instrucciones del Señor Presidente.

La secretaría municipal ha puesto incluso una leyenda impresa en una hoja simple donde se prohíbe la entrada con teléfonos celulares.

Al edil le molesta en suma ver su nombre en textos que lo cuestionan pero también cuando regidores (aún los de su lado) o directores tienen más crédito que él; hacemos el favor de omitir el nombre obviando que el lector conoce quién gobierna la capital histórica de Morelos.

Los gobiernos morenistas no han dejado un buen sabor de boca a pesar de llegar “de abajo”, “del pueblo y para el pueblo”, de aquellos que lucharon por la libertad y defendieron muchos derechos.

El hueso cambió el chip y la memoria. La ola digital y las “benditas redes” son también su criptonita.

LA IMAGEN ES MERAMENTE ILUSTRATIVA