Dia de Muertos en México

Dia de Muertos


Dasaheb López Juárez

La muerte es uno de los mayores misterios a los que se enfrenta el hombre, por ello se ha visto en la necesidad de definir una explicación para este proceso. En el trayecto ha cimentado tradiciones que le ayudan a recordar este misterio y, al mismo tiempo, a mantener un conexión tangible con quienes han partido del mundo terrenal.

La celebración del día de muertos se ha convertido en una compleja tradición que ha ido incorporando diferentes elementos a lo largo del tiempo, evolucionando cada vez más, hasta convertirse en una compleja multiculturalidad, ya que en cada proceso de apropiación adquiere rasgos que la hacen única.

Eduardo Matos Moctezuma, en su texto “El hacedor de dioses” nos explica la necesidad de establecer un orden universal basados en la dualidad, llevándonos a preguntar ¿lo divino es humano? o ¿Lo humano es divino? Es así que la “región de los muertos” se encuentra gobernada por dos dioses (marido y mujer), Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl, quienes regían el “Mictlán”, lo que ahora el cristianismo define como “el infierno”, a donde iban las almas que no eran elegidas por alguna deidad.

Curiosamente, al igual que en “El Infierno” de Dante Alighieri en donde éste lugar tenía nueve círculos, había nueve obstáculos que las almas debían recorrer para llegar a la región al noveno nivel, que era a donde viajaban la mayoría de los muertos y que era donde habitaban Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl.

 

Las Ofrendas

En la época prehispánica se elaboraba un altar multicolor, en el cual eran colocados en el primer nivel una pertenencia de la persona y a su alrededor comida, incienso en vasijas de barro, flores y follaje. En algunos casos, se colocaban granos.

Con la llegada de los españoles, estas ofrendas sufrieron grandes transformaciones que persisten hasta nuestros días, sin embargo, es necesario precisar que no es una tradición estática ya que cada región integra elementos propios que reflejan su idiosincrasia y al mismo tiempo su evolución.

Entre los elementos que dan testimonio de la fusión cultural que se produjo como resultado de la conquista, encontramos el pan de muerto, el papel picado, el retrato del familiar, étc.

La muerte

Mientras en el mundo mesoamericano, la muerte estaba representada por la imagen del dios Mictlantecuhtli. Fue hasta mediados del siglo XIX cuando la presencia de esqueletos y calaveras eran una forma común de denuncia y de crítica social en las publicaciones de la época que usaron varios caricaturistas como Constantino Escalante, Santiago Hernández y Manuel Manilla.

La historia de La Catrina empieza durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. En estos periodos, se empezaron a popularizar textos escritos por la clase media que criticaban tanto la situación general del país como la de las clases privilegiadas. Los escritos, redactados de manera burlona y acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos, empezaron a reproducirse en los periódicos llamados de combate. Estas eran calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio. Todas para retratar la miseria, los errores políticos, la hipocresía de una sociedad, como es el caso de “La Catrina”.

La palabra “catrín” definía a un hombre elegante y bien vestido, acompañado de alguna dama con las mismas características; este estilo fue una imagen clásica de la aristocracia mexicana de fines del siglo XIX y principios del XX. Es por ello que, al darle una vestimenta de ese tipo, Diego Rivera convirtió en su obra a “La Calavera Garbancera” en “La Catrina” diseñada en Aguascalientes.

Hoy en día, la catrina, siendo una invención popular, se ha vuelto un artefacto popular y ha salido de los límites del lienzo o el grabado para ser parte de la cultura viva mexicana, de sus usos y costumbres. Parte de “lo mexicano” y de su posición frente a la muerte. Se la observa, se la acerca, se la hace parte de su entorno, de su arte y es una artesanía que simboliza el mestizaje. Se ha vuelto artesanía que resalta la riqueza formal y espiritual del país.

La imagen de la Catrina se está convirtiendo en la imagen mexicana por excelencia sobre la muerte, es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de día de muertos a lo largo de todo el país, incluso ha traspasado la imagen bidimensional y se ha convertido en motivo para la creación de artesanías, ya sea de barro u otros materiales, las cuales dependiendo de la región pueden variar un poco en su vestimenta e incluso su famoso sombrero, pero que igual se les ha dado en llamar “catrinas”.

Se le tiene un aprecio especial en la ciudad de Aguascalientes como imagen cultural y popular, al grado que se ha colocado un monumento en la principal entrada a la ciudad, y además, junto con el “Cerro del Muerto” es la anfitriona y figura principal de la Feria de las calaveras celebrada anualmente en torno al Día de Muertos.

Los Panteones

La palabra “cementerio” se origina del término griego Koimeterion y significa “lugar para dormir”. Numerosas culturas y religiones a lo largo de la historia de la humanidad han considerado que la muerte es solo una transición para pasar a otro forma de vida. Por lo tanto, el cuerpo necesita un lugar para descansar. En la antigua Roma se acostumbraba enterrar a sus seres queridos en sus hogares. Posteriormente, por cuestiones de higiene, se decretó una ley que prohibía el depósito de restos humanos dentro de las ciudades y se inició la costumbre de crear espacios en el campo específicamente para este fin.

En otros países de Europa y hasta el siglo XIX se acostumbraba depositar los restos humanos en las inmediaciones de las iglesias. Sin embargo, a partir de la revolución industrial y la gran expansión que las ciudades tuvieron, se hizo imposible por cuestión de espacio y de higiene. Fue Napoleón en Francia quien contribuyera de manera importante en la estética de los cementerios. Ordenó la construcción de cementerios diseñados con jardines alrededor de la ciudad. El precursor en su tipo fue el de Père Lachaise que sobrevive a la fecha como una atracción en la ciudad de Paris. Es el más visitado del mundo pues recibe a cientos de miles de turistas cada año; principalmente por la gran cantidad de celebridades que se encuentran descansando allí, entre las que destacan Jim Morrison, Edith Piaf y Oscar Wilde.

En el caso de México, el origen de los cementerios como los conocemos inició con el Rey Carlos IV durante el virreinato, quien decretó establecer cementerios en las afueras de las áreas urbanas, terminado de esta forma con los cementerios en las iglesias. Estos nuevos cementerios adoptaron tumbas de carácter monumental y que a la fecha han alcanzado incluso fama. Entre los cementerios más destacados se encuentran el Panteón de Dolores cerca del Bosque de Chapultepec, El panteón de San Fernando, El panteón de Belén en Guadalajara, Panteón de los Queretanos ilustres, entre otros.

Los cementerios tienen una interesante historia que nos ayuda a entender un poco mejor nuestras costumbres y cultura.