¿Y los dineros apá?

 

 

Dulce Valdepeña

 

NOVIEMBRE 2019.- Para doblegar, una de las rutas más eficaces es por la panza. Condicionar el pago del aguinaldo del 2018 a cambio de desistirse de adeudos de quincenas, además de ruin, es por mucho, una complicidad.

 

No cuestionar se ha convertido en el mejor alivio para los gobernantes en turno para el municipio de Cuautla no sólo a través de quienes se venden para manipular, ocultar o simular información sino también para quienes piden investigar dónde está el dinero de los sindicalizados.

 

¿Por qué nos tiene que importar la falta de pago a los trabajadores?  Porque es recurso de miles administrado por una decena de personas, se trata de dinero considerado en el presupuesto del que ahora se pide no preguntar.

 

Son casi 7 millones de pesos lo que se supone debería ser distribuido entre los trabajadores por concepto de quincenas en el último trimestre del año pasado. La propuesta de la “autoridad” municipal es que se olviden de él, retiren los recursos legales que fincarían responsabilidad a los servidores públicos a cambio del pago del aguinaldo… en dos partes.

 

Al momento no se conoce una sola observación financiera realizada por el actual cabildo de Cuautla sobre la administración anterior. No hubo informe de entrega-recepción como se ha dicho en otras colaboraciones en este medio que deja sin credibilidad los señalamientos mediáticos entre ambos alcaldes convertido en un completo teatro.

 

El hartazgo, cansancio y en algunos casos agonía, impulsan a trabajadores a ceder a la condición así signifique dar paso libre a la corrupción engendrado por la opacidad de quien ostenta el poder y la apatía de quienes se lo entregaron.

 

En cada administración la ciudad pierde parte de su patrimonio y el cinismo gana territorio.

 

¿Qué nos importa si les pagan o no a los trabajadores? Sin ser ajenos a los vicios gremiales que abren polémica, esto es sólo una pequeñísima ventana a la madriguera que se escucha y hiede pero que se alimenta. Sólo hay que ver para el otro lado y “todo lo demás será tuyo”.