Se compran floreros

 

LA SAETA

CUAUTLA, MOR., diciembre 2019.- De ocurrencias y proyectos de lo que se puedan colgar para aparentar trabajo abunda esta administración municipal. Resulta obvio para quienes saben leer que saludar con sombrero ajeno es la estrategia de comunicación para ocultar inexperiencia e improvisación a costa de la credulidad de la gente.

Pero, ¿de quién es el sombrero? ¿A quién o a qué se le atribuye la aniquilación de la cordura? ¿A quién debemos darle crédito? Porque, es definitiva, no es a causa de una elaborada estrategia sistematizada creada por uno sólo y al vapor.

¿A una sociedad permisiva y apática? ¿ A la ilusión de una transformación nacional? ¿A los periodistas cómodos que critican al periodista incómodo? ¿A la adolescencia de integridad de quienes llegan al poder?

Decir que el cabildo carece de criterio es poco. No conoce la vergüenza. Hagamos un ejercicio y tratemos de contestar a las preguntas que anteceden a este párrafo, ¿a quién o a qué se le atribuye?

La fórmula parece sencilla: llego, compro conciencias y tengo cheque en blanco.

De los regidores cómodos se conocen sus antecedentes y medios para colarse en los primeros lugares en las planillas partidistas y tener un pase directo. Pero, el caso de la Síndico Municipal, Micaela Sánchez Vélez resulta muy particular.

De aquella crónica narrada por quien esto escribe titulada “No me rajo” cuando así lo expresó ante cientos de personas, no queda nada. Ahora se contradice, convirtió en piedra el ideal que pregonaba años atrás en altavoz para formar a Morena como asociación civil en su antesala como partido político.

Se petrificó y se convirtió en un florero más en esta administración municipal. Y ¿cuál es la moneda de cambio? Nada más y nada menos que ejercer el derecho que le corresponde.

Insisto. Hagamos el ejercicio y tratemos de contestar las preguntas. A nivel nacional López Obrador protege inexpertos, promueve la improvisación. “No voltea a ver a los floreros de su gobierno, floreros que no sólo están de adorno sino que están incubando serios problemas que afectarán a quienes menos tienen”, dijo el columnista Raúl Avilez Allende publicado en El Heraldo de México bajo el título “Los floreros de la Cuarta Transformación. También Alarcón caricaturista ha sido muy puntual para ilustrar este contexto.

La ignorancia de los procesos la llevó a aceptar -por ejemplo- el cuerpo de un presunto delito. Me refiero al libro que contiene el acta de defunción de Emiliano Zapata pues obran diversas denuncias por “extravío” y posesión ilegal de la que el edil se lavó las manos en un día en que fue citado a comparecer a la fiscalía.

Por -discutible- diplomacia el INAH prefiere mantenerse al margen al amparo del 115 Constitucional y nadar “de a muertito”, seguir la corriente.

Como se dijo, de aquella crónica no queda ni el suspiro y no merece la pena retomarlo.