Escuela de Gurús

DICIEMBRE 2019.- En estos tiempos tan complicados, tan faltos de valores morales y económicos en los seres humanos, en estos tiempos donde la información fluye más rápido que los hechos; hay momentos en los que necesitamos algo o alguien que nos de ánimos de seguir adelante o algún motivo para levantarnos de la cama y salir a buscar el sustento diario, o lo que sea.

Cuando no bastan los buenos días de las tías en los grupos de Whatsapp con florecitas, gatitos y buenos deseos, así como el hecho de que ir al psicólogo presenta ciertas barreras personales por la educación y la cultura de la sociedad, aparte del presupuesto, pues la gente decide preguntarle al Grandmaster Google cómo salir adelante y se encuentran con los maestros de la vida.

Según la Real Academia de y para los Cibernautas (Wikipedia), un Gurú significa “Maestro Espiritual” en el marco del hinduismo. Hoy en día existen Gurús de todo o casi todo, pero la gente les dice “coaches”.

Cuando escucho la palabra coach me remite al entrenador del equipo de fútbol americano al que nunca pertenecí, pero sé muy bien que esa palabra o término formaba parte de la jerga de ese deporte.

Lo crean o no los constructores del coaching han tenido influencias (aunque algunos de ellos seguramente no lo sepan) de Platón, Sócrates y Aristóteles, lo que dentro de la filosofía cabe bien, pero bueno, a lo que sigue.

En internet podemos encontrar coaches de todo tipo, te dicen qué comer para adelgazar, qué ejercicios hacer para tonificar el cuerpo, cómo hablarle a la gente para que te compren y así decenas de vertientes todo para lograr tus objetivos.

Youtube tiene millones de videos de superación personal con millones de visitas donde los personajes, sin tener obligatoriamente algún título que avale lo que dicen, intentan cambiar tu vida con sus experiencias iluminadas.

Hay coaches por idioma, por países, por continentes, por especialidades, por estados, por ciudades, por colonias y hasta en la cuadra siempre hay alguien que se dedica a esta titánica labor, tal como la vecina que te vende productos para adelgazar que de la noche a la mañana y después de haber comprado su kit de inicio ya sabe de carbohidratos y de los niveles de azúcar que debe tener tu cuerpo.

Al final existe un nicho dentro de esta selva de sabiondos y eruditos donde la finalidad es motivarte pero a comprarles algo, o de plano he encontrado, vagando en los callejones oscuros de la red, cursos para ser coach y cursos para dar cursos de coaching. Vaya industria.

¿Necesitamos un coach? Pues cada quien, lo único que debemos saber, según yo, es que nunca está de más una pequeña ayuda, orientación o un empujoncito, pero también hay que tener cuidado a qué árbol nos arrimamos.

Ánimo.

Oscar García Villaseñor @BloggerBorre