¿Se puede legitimar la protesta del alcalde?

(16.12.2019)

Jorge Juárez Morales*

A la memoria de José Ramón García Gómez (y

sus 60 cm. de democracia) a los 31 años de su

desaparición por el salinato ¡Vivo se lo llevaron, vivo lo

queremos! ¡Verdad y Justicia!

El domingo 15 de diciembre ocurrió algo extraordinario: los alcaldes de Morelos se manifestaron ante el Congreso del estado. Si, durante décadas los alcaldes han sido sometidos por los gobernadores y ahora salieron a protestar. Exigieron que no les “recortaran” los recursos económicos, en los momentos en que los diputados locales revisan las propuestas de Ley de Ingresos para el año 2020 que han sido remitidas por los ayuntamientos.

Lo han hecho porque este año ese proceso de sanción se ve particularmente afectado por una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que declaró inconstitucional el cobro de un “impuesto adicional” que los ayuntamientos venían aplicando a los ciudadanos desde hace muchos años. Como era de preverse, la medida impactará las, de por sí, deterioradas finanzas de la gran mayoría de gobiernos municipales.

No dudo que en muchos de los municipios, los ciudadanos y los habitantes en general, apoyen las acciones de sus alcaldes y que estos cumplan con lo que la ley establece para el desempeño de sus funciones. Dos elementos de la legitimidad del poder. Misma legitimidad que se trasladaría a la protesta emprendida por el alcalde respectivo.

Particularmente en el caso de Cuautla esa protesta debe ser legitimada. Sí, la protesta del alcalde de Cuautla hoy carece de legitimidad, pues adolece de una seria falta de respeto al sistema normativo, no solo de aquel que regula el manejo de las finanzas del ayuntamiento, sino, de casi toda la regulación del manejo de la administración municipal. Enseguida unos ejemplos:

  1. El presupuesto del año 2019 se aprobó hasta el mes de agosto en la sesión extraordinaria de cabildo No. 15. En ese documento fundamental para establecer la atención que da el gobierno municipal a los problemas de la gente se destinaron $0.0 a rubros como la salud, la cultura y el deporte, y en cambio se asignaron $9 millones 995 mil a pago de estímulos a servidores públicos (páginas 15 y 29 del acta respectiva).
  2. El 1 de octubre aprobaron la Ley de Ingresos del año 2020 –sesión extraordinaria No. 19– con un importe total de $519 millones 247 mil pesos, y el 11 de octubre el cabildo, en la sesión extraordinaria No. 20 aprobó una modificación, con la cual ahora esperan recibir $699 millones ¡Magia? ¡No! aprobaron un endeudamiento interno por $180 millones. Así aparece en la página 26 del acta respectiva.
  1. La nómina de los integrantes del cabildo, los funcionarios y el personal de confianza se mantiene oculta.
  2. En el caso controvertido de la instalación de parquímetros el ayuntamiento ha mantenido ocultos a los ciudadanos la información respectiva y ha contratado como abogado al mismo personaje que urdió en su origen ese acuerdo lesivo para el ayuntamiento y los ciudadanos y luego, se puso al servicio de la empresa de marras para demandar al propio ayuntamiento.
  3. Contrario a lo dispuesto en la Ley Orgánica Municipal, no se cumplió con el calendario anual de sesiones ordinarias de cabildo y el de sesiones de cabildo abierto nunca se aprobó y no se realizó ninguna en el año, a pesar de que hubo múltiples solicitudes.
  4. El ayuntamiento ha “vendido” el mausoleo del prócer del agrarismo, convirtiendo ese lugar sagrado para el zapatismo en un parque de diversiones y un tianguis aldeano.

La lista podría seguir, pero es evidente que las finanzas del ayuntamiento de Cuautla se manejan como patrimonio personal del alcalde y de algunos de sus más cercanos regidores. Para ello han recurrido incluso a las amenazas contra quienes se han atrevido a cuestionarles públicamente.

Entonces, es muy sencillo dotar de legitimidad la protesta de don Jesús Corona Damián: solo debe transparentar el manejo del erario y responder a las demandas de la población.

*Director del FLD, A.C.