“Su hija tuvo un accidente”; novio es el principal sospechoso de la muerte de Mayra 

Dulce Valdepeña
DICIEMBRE 2019/ Al alba de Navidad, Estela recibió una llamada telefónica de Hugo, el novio de su hija para decirle que Mayra había tenido un accidente al caer de una motocicleta.
Luego de la cena de nochebuena en casa de la abuela, Mayra salió con Hugo a continuar la celebración en casa de unos amigos pero fue la última vez que sus familiares la vieron con vida.
Mayra y Hugo tenían cuatro meses de relación y dos meses viviendo juntos en el municipio de Cuautla, Morelos. A decir de testigos, tenían una relación con peleas constantes a causa de los celos de él.
Hasta el momento de su muerte, vivían juntos con Estela pero primero en una casa en renta de donde Mayra había salido incluso durante la madrugada hacia sus familiares tras una de las peleas con Hugo quien trabajaba como repartidor de gas doméstico.
“Le revisaba el celular y la tenía muy controlada” señaló un testimonio para ilustrar el nivel de celos que tenía hacia la joven de 24 años de edad.
Siete horas
Desde las diez de la noche hasta poco después de las cinco de la madrugada fue el tiempo que la pareja pasó junta hasta que el cuerpo de Mayra quedó sobre el pavimento de la calle Tepalcingo de la colonia Morelos en esta misma ciudad.
El vehículo de Hugo, un Jetta de modelo antiguo quedó con el parabrisas roto y la fascia delantera dañada con rastros de pintura roja igual a la motocicleta que se encontraba metros adelante donde también estaba otro cuerpo: el de Martín.
Sólo Mayra sabría qué ocurrió en esas horas para que en algún momento, subiera a la motocicleta de Martín. Los antecedentes de la pareja hacen presumir que en una pelea dentro del vehículo sintió la necesidad de huir.
Los datos periciales se dirigen a que es el sedán azul metálico de Hugo el móvil que privó de la vida a Mayra pues tras salir proyectada por el impacto a un árbol provocado por el Jetta al perseguirlos, quedaron rastros de aceite en sus rodillas que hacen suponer que el vehículo pasó todavía sobre ella.
“No te hagas güey, se fue contigo”, respondió la madre de Mayra a Hugo al recibir la llamada cerca de las seis de la mañana. Hugo fue puesto a disposición de policías cuando se encontraba frente al cuerpo de Mayra.
Los vecinos hicieron llegar al ayudante de la colonia (autoridad municipal auxiliar) pues es una colonia conocida por su sistema de vigilancia vecinal. Al ver que trataba de huir fue interceptado de forma civil para ser presentado ante las autoridades como el principal sospechoso.
Martín
Rápidamente circularon en redes sociales fotografías de los cuerpos y con ello versiones que concluyeron que se trataba de un asesinato pasional.
Se dió por sentado que Mayra había sido sorprendida por su esposo con el amante y que en un arranque de celos los embistió para darles muerte.
El linchamiento mediático no se hizo esperar y con señalamientos condenaron a la mujer por infiel.
Lo cierto es que, Martín volvía de casa de su novia desde San Pedro Apatlaco, en el municipio vecino de Ayala, a unos cuantos kilómetros dónde perdió la vida.
Su novia Marisol afirmó que había salido como a las cinco de la mañana con diez minutos hacia su casa en la colonia Año de Juárez, en Cuautla.
No se ha verificado si en el trayecto se encontró con Mayra sola y le pidió ayuda a un desconocido en su desesperación como una de las versiones que se han difundido.
Con 20 años de edad, Martín estudiaba la carrera de Ingeniería en Sistemas según se informó en audiencia aunque se conoció que fue estudiante del instituto tecnológico de Cuautla como señalaba su perfil de Facebook.
Tres vidas perdidas
Con causa penal JCC/940/2019 Hugo -casi de la misma edad que su novia- fue vinculado a proceso en audiencia que este martes 31 de diciembre se llevó a cabo por la mañana en una sala de juicios orales en la región oriente de la entidad.
Deberá demostrar su inocencia a los delitos de feminicidio y homicidio calificado que se le imputan en próxima audiencia conforme al plazo constitucional asignado.
Continuará en prisión hasta que se resuelva su situación jurídica pero hasta el momento, el panorama no es alentador pues por cada delito la sanción penal establece hasta 75 años de cárcel.