25 años de actividad del Popocatépetl

Dulce Valdepeña

DICIEMBRE 2019/ Con la erupción de casi media hora del volcán Popocatépetl la madrugada del 25 de diciembre se registró una de las más intensas actividades de los últimos 25 años en que se mantiene despierto después de 70 años de calma.

El 21 de diciembre de 1994 el Popocatépetl reinició su actividad después de un paulatino incremento en la actividad fumarólica del volcán cuando su último registro de erupción fue entre 1919 y 1927 con explosiones esporádicas que emiten ceniza y pómez así como la formación de un pequeño domo de lava en 1924.

En el último mes de este 2019 registró además de la visible actividad por media hora, una serie de exhalaciones constantes que de acuerdo al reporte del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) en las pasadas dos semanas se mantuvo en 100 a 200 exhalaciones y dos explosiones los días 21 y 27.

Aunque en julio de 1987 se instala por parte del Instituto de Ingeniería de la UNAM la estación sísmica telemétrica Altzomoni fue en 1995 que se reforzó la observación del volcán con un sistema de monitoreo cada vez más cercano así como la publicación del Mapa de Peligros del Volcán Popocatépetl por parte del Instituto de Geofísica de la UNAM.

A partir del 26 de marzo del año 1996 se observó el crecimiento del primer domo de lava en el fondo del cráter. Una explosión importante acompañó su destrucción el 30 de abril cuando cinco alpinistas perecieron, ignorando las advertencias de peligro.

La erupción del 30 de junio de 1997 fue la más grande registrada hasta entonces. Fue precedida por una serie de sismos volcanotectónicos con magnitud entre 2 y 2.7. Se generó una enorme pluma que alcanzó en pocos minutos los 8 km por encima del volcán.

El aeropuerto de la ciudad de México tuvo que ser cerrado por cerca de 12 horas para que la ceniza depositada en las pistas pudiera ser lavada. Fragmentos de pómez de hasta 10 cm de diámetro cayeron en Paso de Cortés y a lo largo de varios kilómetros de la carretera entre Santiago Xalitzintla y San Pedro Nexapa, Edo. Méx. No se dañó ninguno de los dispositivos de monitoreo, incluyendo aquéllos instalados en las partes altas del volcán, en donde se observaron posteriormente evidencias de caídas de fragmentos balísticos.

También en el mes de diciembre del año 2000 registró una actividad importante. Por primera vez desde que se instalaron, los inclinómetros detectaron las señales de tremor contemporáneas con los episodios de gran oscilación. En cerca de 25 horas de tremor armónico acumulado, la energía sísmica liberada por el volcán excedió la del resto de ese año.

Después de un período de tres días de relativa calma el 18 de diciembre del 2000 por la tarde comenzó una nueva erupción. Las erupciones del 18 y 19 de diciembre, aunque de relativa baja explosividad y larga duración, lanzaron grandes cantidades de fragmentos incandescentes en los flancos del volcán, en tres diferentes episodios.

Del Popocatépetl se extrajo azufre

En este año, la Jornada Morelos recordó en un artículo el centenario de una explosión del volcán que provocó la muerte de 17 trabajadores al dinamitar el cráter del volcán Popocatépetl, sobrevino un sismo, hubo derrumbes y se estimuló la erupción.

Así lo refirió un periódico fechado en febrero de 1919 cuando el volcán era propiedad del Coronel Gaspar Sánchez Ochoa. El diario El Heraldo publicó en 1856 que el también Ingeniero Civil hizo de conocimiento público sus cálculos para la extracción del azufre. Fue en 1900 cuando se interesó por la explotación del azufre y emprendió exploraciones que terminó en la extracción en el año de 1907.

A petición de la Sociedad de Geografía y Estadística, escribió en febrero de 1902 un informe sobre el Popocatépetl, un libro de escasas páginas pero de valioso conocimiento que al final anexa un rudimentario mapa del cráter, digitalizado por la Universidad de Nuevo León.

El General enarboló todo un proyecto de extracción, traslado, cámaras para la elaboración de ácido sulfúrico y visualizó el empaque y comercialización del azufre: “en cualquier mercado donde se presente tendrá siempre la preferencia”.

En aquellos días se estudiaba la posibilidad de instalar un teleférico entre Amecameca y la cumbre. En 1918 una compañía empezó a explotar el azufre del cráter. El fatídico día, un capataz hizo estallar 28 cartuchos de dinamita alrededor de la antigua chimenea