Los alcaldes no tienen quién les crea

 

LA SAETA

Enero 2020.- Son aliados, cómplices o trabajadores quienes se ven obligados a aplaudir frente a su edil al estar en juego su dinero quienes manifiestan su “respaldo” a la posición de los presidentes municipales sobre la desaprobación de las leyes de ingresos por parte del legislativo pero, al final del día, la farsa de su elección los deja con un palmo de narices.

Los incautos defenderán obras de relumbrón dejando de lado la magia de la contabilidad pública pero, asumir el mensaje fatalista de que los municipios van directo al despeñadero con la restricción a recursos para obras públicas y servicios no sería más que volver al proselitismo de campaña cuando prometieron justamente, más obras y servicios.

La fórmula en los ayuntamientos se repitió y a un año de ejercicio ya hay toda una relatoría de traiciones, promesas incumplidas, abusos de poder y privilegios. Así como una familia se conoce en lo privado, los ciudadanos -y allegados- conocen bien de las influencias y trucos para canalizar recursos dentro de los gobiernos municipales.

La bandera de que municipios -unos más que otros- viven en carencias económicas se desmorona cuando los alcaldes no quieren al menos informar de cuánto es su percepción económica ni cuánto se gasta en la remuneración para los integrantes del cabildo.

En el caso de Cuautla se conoció que el presupuesto de egresos 2019 señala que la presidencia municipal contempló un gasto de 3 millones 197 mil 432 pesos entre servicios personales, materiales y suministros, servicios generales. Esto es, 162 mil 552 pesos al mes el funcionamiento de esta área sólo en el aspecto de servicios personales al que se le asignó 1 millón 978 mil 432 pesos.

El gasto se ve superado por la Secretaría Municipal con 4 millones 950 mil 624 pesos dividido entre los mismos conceptos pero destaca que para Servicios Personales se asigna 4 millones 103 mil 424 pesos, es decir, la disposición de 341 mil 952 pesos al mes.

Del gasto anual de 473 millones 338 mil 264 pesos en el año pasado, se asignó para inversión pública es de 40 millones de pesos, es decir, menos del 10 por ciento y el resto, es gasto corriente.

Esto, por decir lo menos ya que hay municipios con muchas más alertas.

De acuerdo con Jorge Juárez Morales, del Fondo de Lucha por la Democracia, para el caso de este municipio el 25 por ciento adicional representa el cuatro por ciento de lo estimado en la Ley de Ingresos. Considerando la del 2019, el municipio dejaría de percibir 22 millones de pesos.

“Si se revisa la iniciativa de Ley de Ingresos modificada el 11 de octubre del año pasado, y que se supone es la que discutió el Congreso de Morelos, el gobierno de Cuautla espera captar por Impuestos y Derechos $110 millones, o sea que la eliminación del famoso 25% representa una reducción de $22 millones que equivalen al 4% de un total de $519 millones que captaría en total el ayuntamiento en este 2020”, explicó.

Sin embargo, el alcalde Jesús Corona Damián declaró a la prensa que el municipio dejaría de percibir un aproximado de 45 millones de pesos.

El Congreso de Morelos votó contra 32 leyes de ingresos al observar que contemplaban aumento de impuestos para el 2020. Con la ejecución de la inconstitucionalidad del cobro del 25 por ciento adicional en el impuesto predial los gobiernos municipales vieron que adecuar los conceptos de recaudación sería una forma de compensar la pérdida.

Los ediles rechazan categóricamente que busquen aumentar impuestos y aseguran que quienes dicen lo contrario, “mal informan”.

El cobro del predial junto con un 25 por ciento de impuesto adicional viola la constitución y aún así, los gobiernos municipales realizan intensas campañas para promover el pago anticipado de ese impuesto en cada cierre de año.

La “unidad” que alcaldes promueven para presionar por que se aprueben sus leyes de ingresos no contempla reducción de sus salarios y del cabildo, evitar derroches en eventos proselitistas, fiestas y malas prácticas administrativas.

La diputada Rosalina Mazari señaló al dar a conocer el voto en contra de las leyes de ingresos que, si hay buen uso de las finanzas, transparencia y honestidad se pueden hacer grandes cosas en favor de la gente pero, parece que no las conocen.