Fiscalía le dice que su hijo murió de forma violenta pero entrega cuerpo sin identificar

 

 

Dulce Valdepeña

CUAUTLA, Mor., 3 de febrero del 2019.-  Jonathan se encontraba en un centro de rehabilitación mientras su madre Felicitas lo creía muerto porque así lo informó la médico que certificó la defunción pero la fiscalía no realizó las pruebas que confirmaran que se trataba de su familiar.

En 2014 se ventiló la violación al derecho de acceso a la justicia en la modalidad de inadecuada procuración de justicia, el derecho a la verdad por parte de la fiscalía cuando se dio a conocer la irregular inhumación de 118 cuerpos en una fosa común en Tetelcingo.

El acta de defunción 980684 emitido por el registro civil del municipio de Yautepec con fecha  del pasado 21 de enero señala que Jonathan de 30 años de edad falleció el día 14 del mismo mes y registrada la hora a las 22 horas con 15 minutos y otorgó el permiso de inhumación.

Felicitas lo veló, le lloró y descubrió que la Fiscalía le entregó el cuerpo equivocado al conocer que su hijo se encontraba vivo.

Fue el abogado de la familia, Miguel Ángel Rosete Flores quien dio a conocer que por indebido ejercicio de la función pública y los delitos que resulten por omisión y acción, la dependencia estatal estará sujeta a investigación al iniciar una denuncia formal y queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Morelos (CEDHM).

“El destino final de los cadáveres no sólo es una cuestión de salud pública, sino de administración de justicia y derecho a la verdad para las víctimas y sus familiares, pues si los cadáveres no cuentan con un perfil genético o aquellos protocolos establecidos en la ley que hagan posible una identificación por parte de los familiares del deudo o el Estado, es poco probable dar a conocer la verdad de los hechos y el destino final de las personas que perdieron la vida, sea por la comisión de un ilícito o por otras causas de las que el Ministerio Público tenga la necesidad de tener un cadáver bajo su resguardo”, señaló la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la recomendación 48/2016 referente a las fosas de Tetelcingo, ubicadas en Cuautla.

Ahora resta conocer cuál será el procedimiento para exhumar el cuerpo sepultado y realizar las diligencias pertinentes para iniciar la búsqueda de sus familiares.

La CNDH ha establecido en su jurisprudencia, el derecho de los familiares a la verdad, pues es necesario que conozcan el destino del desaparecido y en su caso, el lugar donde se encuentran sus restos. En la recomendación la comisión nacional asentó que considera que el derecho a la verdad es intrínseco a la dignidad de cada persona, siendo ésta una premisa de los Estados constitucionales. Así, el derecho a la verdad implica la reprobación a la cultura del engaño, la simulación y el ocultamiento.