De Santa Bárbara y por qué la evocan los cuautlenses

 

Dulce Valdepeña

Marzo 2020.- Le cercenaron los senos y su propio padre la decapitó; es la historia de Bárbara a quien la iglesia la beatificó haciéndola Santa de los artilleros, mineros y hombres de armas que en Cuautla destacó en la procesión del Señor de Xochitenco.

Conocido ahora como Señor del Pueblo, iniciaron con el segundo viernes de cuaresma las procesiones que son además, tradición de antaño que sobrevive por la fidelidad de católicos que tienen en Cuautla la Capilla de Santa Bárbara que empata también con la histórica lucha revolucionaria de la región.

En la capilla de Santa Bárbara (Señor del Pueblo) concluía la ciudad a principios del siglo XIX. Hacia 1812 cuando en la región se desató la lucha independentista encabezada por José María Morelos y Pavón Cuautla era un pueblo muy pequeño.

La historia marca que existieron libros y documentos relativos a 1830 en que la capilla de Santa Bárbara fue ampliada para convertirla en el Santuario del Señor del Pueblo, trasladándosele a su nueva casa con los honores correspondientes a la gran veneración del Pueblo, para el Segundo Viernes de Cuaresma de ese año de 1830.

El presbítero Pablo Guerrero Solano relató la trayectoria de Bárbara de Nicomedia en Turquía que en el martirologio de la Iglesia Católica figura como una virgen y mártir cristiana del siglo III.

La leyenda de Santa Bárbara fue compilada hasta el siglo X por Simón Metrafraste que se popularizó en el siglo XIII en “La Leyenda Dorada” de Jaques de Voragine. Hija del Sátrapa Dioscuro de Nicomedia quien a fin de sustraerla del proselitismo cristiano su padre la encerró en una torre que era iluminada por dos ventanas.

La historia religiosa cuenta que logró convertirse al cristianismo al recibir las enseñanzas de un sacerdote que se hizo pasar por médico. Puesta en prisión se negó a abjurar al cristianismo y a casarse con un pagano. Fue llevada ante el juez Marciano que la hizo sufrir los más atroces suplicios.

Extendida sobre un caballete fue flagelada con látigos de nervios de buey, desgarrada por peines de hierro, quemada con hojas del mismo material enrojecidas al fuego y los verdugos le arrancaron los senos con tenazas. Al ser paseada desnuda por la ciudad “fue socorrida por un ángel que la cubrió con un velo”.

Para terminar, se dijo que, a su padre, le cayó un rayo y fue consumido. Los fieles la ven como rayos, centellas e incendios por lo que es también patrona de los bomberos.