Se negó a salir con superiores; mujer policía enfrenta represalias que arriesgan su vida

 

Dulce Valdepeña

MARZO 2020.- Al negarse a tener una cita con sus superiores, a Dalila se le negó el servicio como policía municipal lo que significa que, sin armas ni herramientas de trabajo debería realizar los recorridos y acatar las órdenes encomendadas.

El nombre se ha cambiado por temor a -más- represalias y no se dará a conocer el municipio donde se registró el hecho, sin embargo, se tiene la certeza de que la Unidad de Asuntos Internos correspondiente a la región oriente tiene conocimiento del caso así como de muchos otros que no se denuncian.

Fue este mismo año cuando sus superiores comenzaron a decirle con halagos lo “bonita” que es y que, por supuesto incomodaba a la oficial, a pesar de las negativas continuaron haciendo insinuaciones de tipo sexual.

La denuncia por acoso sexual quedó asentada ante la Comisión Estatal de Seguridad Pública y se hizo de conocimiento que después, vino el hostigamiento laboral liberando su salida hasta cuatro horas después de cumplir la jornada de 24 x 24 horas.

Cualquier momento ha sido oportuno para presionar a la elemento ya sea en horas de descanso, informando actos de “rebeldía” a la sindicatura municipal, negándole servicio y delegando a la presidencia municipal la orden de “darla de baja” sin mayor explicación.

Al intentar registrar en video uno de los amedrentamientos, uno de sus superiores respondió con lujo de violencia arrebatándole el dispositivo digital provocándole lesiones en la cara y en la boca por lo que procedió además a denunciar ante la Fiscalía Regional Oriente de la que se conoce número de carpeta de investigación.

La conducta del jefe policiaco encuadra para su remoción del cargo; de acuerdo con la Ley del Sistema de Seguridad Pública del Estado de Morelos en su artículo 159 que serán causas justificadas de remoción sin responsabilidad para las instituciones de seguridad pública y por consiguiente sin indemnización, previo desahogo del procedimiento establecido en esta Ley para los elementos de las instituciones de seguridad pública y sus auxiliares.

Considera también el cometer falta grave a los principios de actuación, deberes y obligaciones previstos en esta ley además de normatividad aplicable para las instituciones de seguridad pública.

Cabe señalar que además se le negó garantía de audiencia para estar en posibilidad de alegar en su defensa lo que se traduce en una presunta complicidad entre otros personajes de la corporación para la protección del superior.

La falta de asignación de servicio a elementos policiacos es una denuncia constante para cuando manifiestan algún tipo de inconformidad dejando en riesgo no sólo sus vidas sino también de aquellos ciudadanos a quienes se les asigna proteger.

Al menos la mitad de los acosos por parte de elementos policiacos no se denuncian de acuerdo al presidente de la asociación civil Ciudadanos Uniformados, Iván Chávez Espejel. En 2019 se registraron 23 casos de este tipo en el estado de Morelos.

“El acoso se ve reflejado con actitudes románticas, pero al rechazar dichas solicitudes las mujeres son puestas en servicios extenuantes y agotadoras incluso, sin compañero”, señaló al dar cuenta de que, según una encuesta realizada por la organización la mayoría de las mujeres no les resultan atractivas pero,  el 100 por ciento de las que sí lo son para sus superiores sufren acoso.

Los estados de mayor incidencia son Estado de México, Chiapas, Morelos y Jalisco además de la Ciudad de México donde 12 casos se han reportado sólo en lo que va del 2020.