ALGO SOBRE EL AJEDREZ Y SU HISTORIA (SEGUNDA PARTE)

BREVES HISTORIAS Y ALGO MÁS.

J. Enrique Alvarez Alcántara

09 de abril del 2020

ALGO SOBRE EL AJEDREZ Y SU HISTORIA (SEGUNDA PARTE)

A: René Santoveña Arredondo

“La tradición más divulgada sitúa el origen de juego-ciencia en el seno de la misteriosa India. Este país tiene la virtud de poseer la historia más difícil de reconstruir. Con fascinantes acontecimientos cuyas fechas resulta imposible de ordenar debido a la frondosidad de sus libros de carácter histórico por donde desfilan miles y miles de nombres, ya de soberanos, ya de comarcas diferentes, envueltas en confusas y laberínticas fábulas”.

Julio Ganzo

Ahora que nos encontramos resguardados para tratar de impedir la propagación indetenible de una epidemia y pandemia que ha amenazado no sólo la vida de miles de seres humanos, sino que, además amenaza la vana seguridad que para algunos se hallaba más allá de toda duda, parece oportuno hablar de una actividad, de un juego, de un deporte-ciencia que puede realizarse y jugarse en sentido solitario, que no en soledad.

Me refiero aquí al ajedrez.

Habiendo iniciado la colaboración anterior de Historias Breves y Algo más, en SEISPUNTOCERO (spcnoticias.com/2020/03/31), con el asunto de los niños prodigio del ajedrez, con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, trataré ahora, en una pequeña digresión, historiar un poco sobre el ajedrez y, en la segunda parte de esta colaboración, seguir el asunto de los niños prodigio y, quizá, algunos de ellos, con Síndrome de Asperger.

Sobre el ajedrez se ha escrito mucho y se han realizado películas muy sonadas; desde la novela de Stefan Zweig, Una partida de ajedrez, hasta el cuento de Vladimir Navokob, la Estrategia de Luzhin; no podemos dejar de enunciar las películas El jugador de Ajedrez, de Wollfgang Petersen, la Defensa de Luzhin, de Marleen Gorris, o La Diagonal del Loco, dirigida por Richard Lembo. No podemos omitir aquí, naturalmente, de Ingmar Bergman, El Séptimo Sello. Asimismo, libros, tratados, pinturas, etc., han sido dedicadas a esta actividad y juego.

Quizás por ello algunos podrán considerar que está de más dedicar algunas letras y palabras a este juego, deporte-ciencia, actividad y creación humana. Pese a ello considero que vale la pena recuperar aquí una actividad que puede ayudarnos a sobrellevar esta hora de “Susana Distancia” y del “Quédate en tu casa”.

Según se dice, la tradición y leyendas más divulgadas atribuyen el origen del ajedrez a la India.

Según se cree, el inventor del ajedrez fue el Brahmán indio Sissa, hacia el VI siglo d.n.e, quien diseñó el juego para satisfacer a su Rey. “El juego trataría de un rey que para ganar tenía que recibir el apoyo de sus súbditos”. Según se cuenta, “el Rey quedó tan satisfecho que ofreció a Sissa lo que él deseara. Entonces el Brahmán pidió al Rey un grano de trigo por el primer cuadro, dos por el segundo, cuatro por el tercero, ocho para el cuarto y así sucesivamente”. Al Rey pareció muy poca cosa, así que gustosos aceptó. Para sus súbditos, una vez realizada la operación aritmética, era imposible de cumplir y así lo expresaron al Rey. Obsevaron que la cantidad representaba un número tal como 18, 446, 744, 073, 709, 551, 615 granos de trigo”.

Originalmente el juego se conoció como Chaturanga.

En un principio el juego constaba de un rey, un elefante, un caballo, un barco, —equivalente al alfil—, y peones.

Como también se cree, el juego llegó a Europa, hacia los años 700 y 900, una vez que los árabes conquistaron España. También se piensa que tanto los cruzados como los vikingos lo conocían ya que lo aprendieron en sus viajes a Oriente y, a su regreso, lo llevaron.

Hacia el siglo XV d.n.e. puede considerarse la era moderna del Ajedrez, cuando adquiere la forma que hoy posee. En esa misma época (S XVI) el primer estudioso del ajedrez, el español Ruy López de Segura (1561) describe las reglas que siguen vigentes. Como también registra la historia, fue Francois Philidor quien publicó el primer reglamento impreso.

Fue a partir de esta época (S. XVI y XVII) que la Reina o Dama se torna la pieza más poderosa del juego, además de haberse permitido otros movimientos (como el avance de dos escaques de los peones en su primer movimiento, o “comer el peón al paso”).

Una vez presentada esta brevísima historiografía del ajedrez procederé a seguir con el asunto de los niños prodigio.

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Robert Fisher (Bobby Fisher).

Bobby Fisher nació en los EE.UU., en el año de 1943. Aprendió a jugar al ajedrez, solo, a una edad de seis años. Aprendió, según se dice en su Mini biografía, literalmente con el manual de instrucciones que contiene el juego que su madre le regaló. De hecho, jugaba con su hermana y con los compañeros de escuela; por ello puede considerarse a Fisher, en sentido estricto, un autodidacta.

Al haber cumplido apenas diez años de edad participó en el torneo del Brooklyn Chess Club y quedó en quinto lugar. Jugó otros torneos más quedando bien clasificado y, en el año de 1955, se afilió al Manhattan Chess Club, donde fue campeón de las categorías C y B y, el año de 1956, se coronó campeón de la A.

Se sabe que derrotó al Gran Maestro (GM) Reshevsky (quien también fue un niño prodigio) en una exhibición en la que el Reshevsky jugaba a ciegas. Fue tercer lugar en el el campeonato juvenil de ajedrez rápido de EE.UU en 1956 y quedó bien clasificado en otros torneos estadounidenses. También fue en el año de 1956 cuando en el torneo Rosenwald jugó con Donald Byrne, partida que fue clasificada como «La partida del Siglo», por los expertos de los EE.UU.

Como puede deducirse al ver su fecha de nacimiento, Fisher aún no cumplía los quince años de edad cuando ya gozaba de una competencia ajedrecística de muy alto nivel y de un prestigio que nadie puede regatearle.

Cuando todavía no cumplía los quince años también, en el año de 1957 jugó dos partidas contra el ex-Campeón mundial Max Euwe, empatando una partida y perdiendo la otra.

A partir del año de 1958, con 15 años de edad recién cumplidos, ganó todos los Campeonatos Absolutos de Ajedrez de los Estados Unidos en los que se presentó, hasta que se retiró de los circuitos. En agosto del año de 1958 obtuvo el título de Gran Maestro al haber ganado el Interzonal de Portoroz, decidiendo entonces convertirse en jugador profesional. Conviene resaltar el hecho de que el ajedrez, en dicha época, no daba dinero para vivir, aunque fuese un Gran Maestro. A Fischer, según se refiere en casi todas sus biografías, no le importaba eso; tan sólo le importaba jugar, jugar, y ganar. Comenzando entonces su fama en los EE.UU., como niño prodigio del ajedrez.

En el año de 1959, con 16 años cumplidos, quedó 3/4 (tres ganados/cuatro empatados) en el Torneo de Mar de Plata en Argentina, igual puesto en Zurich, y 5/6 en Bled/Zagrev/Belgrado. En 1960, con 17 años, empató con Spassky en Mar de Plata.

Por lo demás, según se refiere en sus varias biografías, Fischer aprovechaba todos sus viajes para completar su colección de libros de ajedrez y revistas y, como se sabe, leía todos esos libros sin problemas, especialmente las publicaciones en ruso y castellano; y esto es importante destacarlo, estas lenguas también las aprendió autodidácticamente.

Por aquella época ya daba muestras de lo que para la época no se conocía como un trastorno de lo que ahora se denomina del Espectro Autista, por ello se refiere en su biografía del modo siguente: “Las excentricidades de Fischer comenzaron a hacer patentes a medida que mejoraba su juego y sus clasificaciones. Exigía condiciones perfectas de luz, silencio absoluto, ausencia de cámaras fotográficos y TV y, sobre todo, grandes cantidades en premios”.

En los años de 1961 y 1962, teniendo18 y 19 años, Fischer volvió a ganar el Campeonato de EE.UU. a Reshevsky y anunció que estaba listo para ganar el Campeonato del Mundo. También ganó el Interzonal de Estocolmo. Estos dos años terminaron sin derrotas para Fischer, todas sus partidas fueron victorias o empates.

El año de 1963 fue el año que Fischer determinó su negativa a participar en torneos de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) hasta que las normas se modificaran y fueran de su agrado, pues consideraba que los rusos manipulaban la competición, acordando empates entre ellos, de modo que surgió la posibilidad de que no pudiera presentarse a las clasificatorias.

Téngase presente que Rusia era y es la nación que ha dado la amplia mayoría de Campeones del Mundo en el Ajedrez. Este hecho, sugería Fisher, mostraba claramente que las reglas de la FIDE favorecían a los equipos rusos.

En 1964, con 21 años de edad, ganó el Campeonato de los EE.UU. (11 victorias, ningún empate y ninguna derrota). Ese año se publicó la primera clasificación ELO de la historia y ésta mostraba a Petrosian y a Fischer con 2690 puntos, en primer lugar.

Entre los años de 1966 y 1967 ganó casi todos los torneos en los que se presentó: Campeonato EE.UU., Copa Piatigorsky, Mónaco, Skopje. Según expresa su Mini Biografía: “en Diciembre de 1967 se presentó en el Interzonal de Sousse (válido para la clasificatoria del Campeonato del Mundo). Jugó las primeras tres rondas. Comenzó a quejarse de la luz en la cuarta, y intentó echar a los fotógrafos en la sexta. Quiso aplazar la séptima partida por motivos religiosos como era su costumbre (se negaba a jugar durante el Sabbath) pero al no notificarlo convenientemente, cuando le dijeron que no iba a ser posible decidió retirarse del torneo. A los pocos días se le convenció para que volviera, y jugó algunas partidas más. Pero quiso que se anularan sus anteriores derrotas por incomparecencia, y al negarse los organizadores a aceptarlo, decidió retirarse de forma definitiva. El resultado: al no completar el Interzonal, perdió la posibilidad de clasificarse para la final del Campeonato del Mundo”.

Sin embargo, un milagro sucedió; las reglas de clasificación para el Campeonato del Mundo se «relajaron» y, en consecuencia, los EE.UU. podían presentar tres candidatos y, aunque Fischer no estaba en la lista por no haber pasado la Interzonal, Pal Benko cedió su puesto para que éste ocupara su lugar.

Con 28 años, Fischer derrotó de forma apabullante en las clasifitorias de Candidatos a Mark Taimanov (6-0-0) y a Bent Larsen (6-0-0). Su último obstáculo hacia la final era Petrosian, a quien venció en Buenos Aires 5-3-1 en septiembre de 1971. La final contra Boris Spassky se celebraría en 1972.

El 11 de julio de 1972, Fischer y Spassky se sentaban ante el tablero en Reykjavik, Islandia. Para jugar este campeonato Spassky había contado con la ayuda de todos los analistas y grandes jugadores soviéticos en su preparación. Fischer no contó con nadie, sólo consigo mismo.

Fischer, nuevamente, estuvo a punto de ser descalificado por llegar diez días tarde (nunca estuvo de acuerdo con las condiciones definitivas y retrasó su aparición, a pesar de que el torneo fue inaugurado).Cuando finalmente se presentó no quiso estar presente en el sorteo inicial de colores. Naturalmente la delegación rusa exigía su descalificación. Pero Boris Spassky (oponiéndose a su gobierno, en plena Guerra Fría), quería jugar. La FIDE tuvo que actuar contra sus propias normas para conseguir que el encuentro se disputara finalmente.

Para convencer a Fischer de jugar el campeonato del mundo fue necesaria una conversación personal con el entonces Secretario de Estado, Henry Kissinger. Tras disculparse con Spassky por escrito, comenzó la Gran Final. Ganaría el mejor de 24 partidas.

Fischer perdió deliberadamente la primera partida; se quejó nuevamente de la presencia de cámaras de TV; las cámaras se movieron al fondo del pabellón. En la segunda partida, Fischer llegó cinco minutos tarde y jugó durante treinta minutos, y al ver una cámara fija oculta y casi invisible, pidió que la retiraran (por el ruido) y al no conseguirlo se retiró. Al cabo de una hora le dieron la partida por perdida. Sus posteriores quejas no sirvieron de nada y tuvo que aceptar seguir jugando. Tras comenzar perdiendo 2 vs 0 Fischer igualó el torneo (2,5 vs 2,5). Finalmente derrotó a Spassky por 7-11-3 (12,5 vs 8,5), el 31 de agosto de 1972.
A partir de ese momento, Fisher desapareció, no volvió a jugar y perdió la defensa de su camperonato por impresencia. En el año de 1975 debió presentarse pero no asistió y la FIDE otorgó el campeonato al ruso Anatoli Karpov.

Desde ese momento, la cárcel, el abandono, la vagancia, la indigencia fueron su modo de vida. Más aún, después del suceso del derrumbe de las Torres Gemelas en los EE.UU. Fisher mando un mensaje de felicitación a quienes realizaron tal acto.

En el año de 1993 se estrenó la película Searching for Bobby Fischer, de Steven Zaillian. En el Reino Unido se tituló Innocent Moves y en España y México, Buscando a Bobby Fischer.

En marzo del año 2005 cumplió 62 años dentro de una cárcel japonesa, en la cual estuvo desde un incidente con su pasaporte. Según refieren algunos diarios de la época, “En una «jugada» legal realmente inesperada, Fischer había escrito al Gobierno de Islandia en octubre de ese mismo año solicitando asilo político. El Gobierno de Islandia, tras aprobarlo el Parlamento, le ofreció la nacionalidad islandesa tratando de buscar alguna fórmula que le permitiera salir de la carcel de Japón”.

El 18 de enero de 2008 Bobby Fisher muere en Islandia, con 64 años de edad. Y dato curioso, tenía la misma cantidad de años como cuadros tiene el tablero de ajedrez.

He dedicado esta colaboración únicamente a Bobby Fisher porque no tengo duda alguna que éste era un personaje con un Síndrome de Asperger sin diagnóstico y sin atención de ninguna indole. Debo reconocer que los personajes que hube descrito en la colabración anterior suelen ser considerados “extraños” o que algunos otros, como lo fue Alexandre Alekhine, el alcoholismo lo tuvo atrapado, tampoco dudo que es Bobby Fisher el caso más cercano a estos síndromes.