El Ayuntamiento, el municipio y la pandemia/II


16-04-2020
Jorge Juárez Morales*

Ayuntamiento de Cuautla:
Es un órgano del Estado mexicano y, por tanto, debe participar en el fomento del crecimiento económico y el empleo, también debe promover las condiciones para el desarrollo rural integral y el óptimo uso de la tierra.


El cabildo nombró al menos dos comisiones relacionadas con el objetivo anterior: Desarrollo Económico y Desarrollo Agropecuario, además está la comisión de Innovación, ciencia y tecnología. En el gobierno existen directores para las dos primeras áreas, la tercera no cuenta con estructura orgánica.


Aun cuando la mayor parte del presupuesto se destina al Gasto Corriente, buena parte del mismo está destinado a la compra de bienes y servicios a los comercios locales. El Ayuntamiento, cuenta también con el Fondo de Aportaciones para el Desarrollo Económico, destinado específicamente al sector agropecuario y a los artesanos.


Con los recursos anteriores el gobierno municipal podría dar respuestas a las necesidades de la población y, sobre todo, crear alternativas en tiempos de crisis, como los que enfrentamos. Ojalá lo hicieran.


Veamos ahora que sucede en el municipio:


Cuenta con ventajas estratégicas para generar empleo y mejorar el nivel de ingresos del pueblo. Para aprovecharlas se requiere un modelo de intervención basado en el desarrollo endógeno, es decir, en la movilización de lo que de acuerdo con  el modelo de Desarrollo Económico Comunitario se conoce como “capitales comunitarios”, y son seis: Natural, Humano, Físico, Cultural, Social y Económico.
Con base en ese modelo y con los aportes de la Economía Social y Solidaria, es posible impulsar proyectos y programas para hacer frente a la pandemia. Es importante considerar que se trata de construir soluciones colectivas, no individuales. Dichas soluciones se generan a partir de las necesidades que tiene el pueblo, esto es, se resuelven las necesidades locales y, luego, las del mercado.


Enseguida algunos ejemplos de lo que se está haciendo y lo que se puede hacer para reactivar la economía y generar empleo:


Establecer el Programa de Restauración Ambiental de la cuenca del río Cuautla que como Coalición Ambientalista y Cultural se ha impulsado y la SEMARNAT empieza a darle forma. Casi inmediatamente se pueden generar ingresos poniendo en práctica las iniciativas de la Biol. Karla Rivera,  el Mtro. Jacob Bolaños y el Arq. Irvyng Hoffman: avistamiento y construcción de refugios de fauna, el catálogo de especies, senderos interpretativos, producción orgánica de alimentos.


En el rubro de la producción agropecuaria: Es muy importante promover el consumo local, como muchos lo hacen, no olvidemos la otra parte, fomentar y apoyar la producción local. Al respecto, es muy importante promover la agricultura ecológica: Acordar con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua las acciones necesarias para proteger los manantiales, sanear la red de apantles y monitorear la calidad del agua. Instalar un laboratorio de producción de abonos orgánicos, aprovechando la experiencia del Ing. José Candanosa Figueroa y el Biol. Francisco García Campos, entre otros. En la acuacultura, vincular a los productores de Cuautla con el centro de producción de alevines de Tlayca. El desarrollo de las redes locales de producción puede ser apoyada por la Red SIAL y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura con quienes hace dos años realizamos un taller en Los Limones. Los ejidatarios de Cuautla deben organizarse, para que entre todos evalúen y generen propuestas de mejora a los programas del gobierno federal, incluyendo la fiscalización de recursos públicos.

Además, se puede promover la integración de circuitos de turismo rural como fuente complementaria de ingresos, iniciando con la formación de jóvenes que desarrollen rutas y senderos por los campos de cultivo.
La gran paradoja que vivimos es que habiendo alimentos suficientes, sanos y de gran calidad, padezcamos una epidemia de obesidad, desnutrición y diabetes. Está bien que en la emergencia se distribuyan despensas, pero desde ya, debemos construir nuevas formas de vinculación entre productores y consumidores.
Lograr que las nuevas generaciones de cuautlenses estén bien alimentados y ejerzan plenamente su derecho a la salud empieza por transformar cada ayudantía, cada centro comunitario de desarrollo y cada lechería del municipio en un Nodo de Vigilancia Nutricional y Distribución de Alimentos. Es necesario recuperar la experiencia del trabajo realizado por el Dr. Abelardo Ávila y su equipo del Instituto Nacional de Nutrición en esta región, a eso, debemos sumar las iniciativas –y el espíritu revolucionario– del Dr. Alfredo Rustrían y tantos más profesionales de la salud que hay en esta ciudad.
Producción sustentable de alimentos vinculada a células ciudadanas por el derecho a la alimentación nos permitirá superar la crisis económica y sentar las bases para tener una generación sana, más resistente a las epidemias.


Si se logra reactivar la producción de alimentos se genera empleo, no olvidemos que la agricultura es altamente generadora de empleos y que los productos de esta región alcanzan un mayor valor que los de otras regiones. Lo siguiente es apoyar la manufactura.


En el sector secundario es posible establecer al menos un Centro de Diseño e Innovación para el sector mueblero y de la confección,  a la manera de los FAB LAB  surgidos en el IMT y que se han propagado por el mundo (En México no llegan a diez), mediante la tecnología se pueden apoyar el desarrollo y la articulación de carpinterías y herrerías que abundan en la ciudad, así también se impulsaría a los talleres de confección que emplean, sobre todo, a mujeres, igualmente se puede apoyar la producción de calzado, al tiempo que se recuperan los saberes como los del ejemplar compañero Félix Sánchez Saavedra. Ya Sinaí Arce y su equipo han dado los primero pasos

¡Adelante!


Está prevista la realización del 2º Festival del Río Cuautla y ahí se mostrarán las tecnologías sustentables relacionadas con el agua y el medio ambiente desarrolladas por el Instituto Politécnico Nacional. Seguramente el Tecnológico de Cuautla y la Universidad Politécnica tienen mucho que aportar en este rubro.


En el sector terciario de la economía, además de fomentar los servicios de salud, en el sector de la economía solidaria debemos aprender de la experiencia de la Sociedad Cooperativa de Consumo “Fuerza Suriana”, que funciona con gran éxito desde hace más de 40 años, y que fue fundada por un equipo de entusiastas trabajadores como don Florentino Hernández  Uribe.


Hay que promover ampliamente el sector cultural, que, además de todo su aporte al intelecto y el humanismo, es una fuente de recursos económicos. Por ejemplo, se deben apoyar las iniciativas editoriales como las de Dasaheb López, Libertad Bajo Palabra y, por supuesto, el proyecto Editorial Cazahuate. Con toda la sabiduría que se concentra en espacios como el Centro Cultural Malitzi, El Foro del Andén, El Corral y El Callejón que articulan a una pléyade de artistas de todo género e intelectuales de diversas especialidades, es posible construir una “Agencia Cultural Universitaria” que imparta bachillerato y estudios superiores en modalidades presencial y virtual, para difundir el conocimiento a todo el orbe.


Son solo algunos ejemplos de lo que ya están haciendo personas muy valiosas y que ante la pandemia, debemos no solo apoyar, sino difundir, promover y fomentar.  Tenemos con qué, con quién y lo más importante, sabemos cómo salir adelante, los cuautlenses no nos doblegamos.

*Director del Fondo de Lucha por la Democracia, A.C.