Entre peras y ciruelos: contrastes de un pueblo frente al Covid

Dulce Valdepeña

HUEYAPAN.- Cogolistle es como hablantes de náhuatl se refieren al Coronavirus, literalmente significa “Enfermedad” y es con el que se refieren a todas las afecciones de salud; pueblos indígenas como Hueyapan sobrevivir en tiempos de aislamiento se enfrenta con costumbres ancestrales y producción autónoma de alimentos.

En Hueyapan, la mayor parte de la gente tiene un solar y agua. “Tenemos frutas y verduras, chile, chícharo, haba, chilacayotitos, rabanitos, también tenemos maíz y frijol que sembramos cada temporal el comentario de casi toda la gente es que aquí de hambre no va a morir ya que contamos con nuestras costumbres ancestrales de la comida”, comenta Delia, habitante esta comunidad.

En pueblos como este, ubicado en los límites de Puebla las familias toman del campo los elementos que necesitan para su alimentación aunque, la desventaja es que necesitan aún de abastecimientos de productos como sal, aceite, azúcar, etcétera pero no, de verduras.

Entre la población de habla náhuatl se estima que es un porcentaje minoritario el que desestima los riesgos de la pandemia y desatiende las recomendaciones para seguir una vida normal, señalan fuentes confiables pero, en lo general sí atiende las recomendaciones.

Por su parte, el consejo municipal indígena ha tomado las medidas de prohibir en el tianguis la entrada a niños al tiempo de instalar filtros en cada ruta de acceso, evitar visitantes en temporada vacacional así como prohibir a partir del pasado nueve de abril, realizar velorios y destinar hasta cuatro horas para inhumaciones de quienes fallezcan durante la contingencia.

La zona cercana a los montes del volcán Popocatépetl, era históricamente conocido como Chichimecatlalpan. Cuando empezó el despojo de tierras por parte de un criollo terrateniente de nombre Pedro Hernández Chiametla a mediados del siglo XVI haciéndoles creer que en estos lugares había una enfermedad conocida como Hueyi Kogolistle, una “especie de viruela” que estabaj dejando muchas víctimas a su paso.

Con ello se trasladaron a un valle hacia el río Amatzinac para poblar lo que hoy se conoce como Alpanocan, Puebla que en náhuatl es Shia-Panogan que significa “pasen para acá”. Aunque otra versión señala que se debió a una aparición de San Antonio de Padua con lo que se les indica que pasen del otro lado del río y no a un “cogolistle”.

Con el nuevo “cogolistle”, en Hueyapan también se ha padecido y la economía ha sido muy afectada ya que a pesar de las mujeres que se dedican al “viaje”, como identifican la venta de flores y frutas en otros pueblos dicen que ya no venden.

“El pueblo no se ve ni se oye igual, todo tipo de aglomeración de la gente está prohibido”, continúa Delia. El consejo municipal indígena realiza su labor para exhortar al resguardo en las casas pero a decir de pobladores, son los jóvenes a los que les cuesta más trabajo seguir la indicación pues no lo toman en serio.

El consejo vocea en todas las calles de la comunidad para alcanzar a informar a la población que no tiene acceso a medios electrónicos.

Entre peras y ciruelas, granadas, capulín, nuez de Castilla, aguacates, duraznos, las madres de familia dicen que con eso hacen frente al aislamiento y “al menos de hambre” no van a morir.

TE PUEDE INTERESAR:

https://spcnoticias.com/2020/04/24/megaestructura-en-fase-3-de-covid-en-cuautla/