Alfredo Rustrián: a medio siglo de revolución de Batas Blancas

Dulce Valdepeña

Con un antropólogo al frente del INSABI, recepción de un sistema deteriorado y fragmentado por administraciones pasadas y que López Obrador apuesta por mejorar, médicos con intereses personales que fomentan una mafia de “batas blancas” que obstaculizan la atención popular y las enseñanzas que conllevó la pandemia en México, es parte del contraste actual en el sistema médico ¿cuál es la evolución en el país a 55 años de la revolución de los médicos?

Alfredo Rustrián Azamar, es exponente del movimiento que hoy forma parte de la historia del país como una etapa que marcó un parteaguas en el sistema de salud de México, esta etapa está detallada en su libro “La Revolución de Batas Blancas, 50 años después. Vigente”. Desde la ciudad de Cuautla analiza en entrevista para La Jornada Morelos los avances y propuestas pendientes desde la comunidad médica con objetivos claros de apostar por una coadyuvancia con el estado para mejorar la atención a la población mexicana.

“Después del movimiento médico ganamos el 100 por ciento de todo. Se logró que la salud en México mejorara, hasta la administración de López Portillo. Se logró estabilizar el sistema, los primeros 12 años la salud en México se fue para arriba pero con Miguel de La Madrid vino la privatización y la salud pasa como estaba antes: en segundo o tercer término; trata de privatizarse la salud. Se funda un grupo que maneja la mafia de la bata blanca que persiste y son los que han hecho que la salud en México se deteriorara en los últimos 30 años”, comentó.

Médicos, enfermeras y estudiantes de medicina en los años 1964-1965 fueron participantes de La Revolución de Batas Blancas, un gremio integrado por 25,000 profesionistas. En esa década se iniciaban las residencias en México, había una transformación en la enseñanza de la medicina, se abrieron en los hospitales las oportunidades de hacer especialidades pero resultaba que era mano de obra barata.

“Ese movimiento que iniciamos en el 64 obtuvo grandes logros en lo económico y en lo personal. Pero, la salud en México no existe como una realidad, está dada solamente para el que tiene dinero y puede pagar el acceso a los servicios y de salud. No existe un programa a largo plazo para abatir enfermedades y aprovechar los nuevos recursos tecnológicos que existen para tener un pueblo con menos enfermedades y más oportunidades de desarrollo”, escribe en el libro.

Aunque reconoce que como nunca, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador prioriza la salud y tiene voluntad para mejorarlo por ejemplo con las reformas recientes a la ley general de salud y la creación del INSABI como centro que pudo haber resuelto la salud, actualmente no tiene dirección, planeación y organización como muchas otros aspectos.

 

Observó que existe compra de medicamentos, insumos, mascarillas, respiradores caros y malos importados desde China cuando en el país se pudieran crear a través de las instituciones nacionales como la UNAM o el Politécnico.

En noviembre de 1964 grupos de médicos se reunieron para valorar acciones por ser despedidos por pretender que se les pagara una prima vacacional a la que tenían derecho. Este fue el detonante.  Provocó la formación de la sociedad de médicos residentes e internos AMMRIAC o AMMRI, de quienes lo integraron a la fecha el doctor Alfredo Rustián es parte del 10 por ciento que aún continúan con vida.

Cinco puntos formó el pliego petitorio: restitución sin represalias de los médicos cesados, revisión legal y el cambio de los términos del contrato “beca”, preferencia para ocupar plazas de base, participación activa del residente en la elaboración de los planes de enseñanza yy resolución satisfactoria de los problemas en cada hospital. Con el surgimiento del movimiento también surgía el periodo de gobierno de Gustavo Díaz Ordaz con lo que también demostró su “mano de hierro”.

El Covid en México tomó por sorpresa al sistema de salud, fuera de base. Hay contratación de médicos por outsourcing, se importan profesionales de otros países y en primer lugar, la gente tiene miedo de ir a un hospital por miedo a infectarse. “Vivimos una situación como nunca”, enfatiza el médico quien también recuerda que todo el peso de atención se concentra en el personal de enfermería, con sueldos bajos.

Gremio con convicciones desfasadas

Alfredo Rustrián lamenta que a la fecha ya no exista unificación. Sostiene que por las últimas décadas los médicos se formaron con elitismo, garantizando que su profesión sólo representaría lujos personales. “En Morelos veo médicos centaveros, ven que carro tiene el paciente para atender, inventan cirugías fantasmas. En México, el 50 por ciento de la atención es privada, con un ingreso regular prefieren el médico o clínicas particulares para evitar la espera en el ISSSTE o el IMSS”, comentó.

“Hay grupos establecidos a los que no conviene que IMSS o ISSSTE den mejor servicio. El 80 por ciento de los partos so cesáreas, muchas veces innecesarias”, observó al puntualizar en la necesidad de apostar por la medicina preventiva y la educación en salud desde las escuelas.

“El director del IMSS, Zoé Robledo ni el director general del ISSSTE son médicos, no ha cambiado la estructura a mando medio y son los mismos que hace 10 o 20 años”, observó. Hoy, el Movimiento Médico “22 de junio”, tiene como propuestas no criminalizar la profesión médica. Considera que dará nueva directriz si López Obrador hace caso de las mismas además de sueldos justos y basificación de personal de salud. “Esta nueva realidad va a ser convertida por nosotros mismos, que nos dimos cuenta de muchas cosas”, expuso.