Dasaheb López

El 12 de Octubre ha sido declarado como el “Día de la Raza” para conmemorar el “encuentro” entre el viejo y el nuevo mundo,  a pesar de que dicho encuentro ya se había dado muchos siglos antes, de tal modo que, para el momento en el que Cristobal Colón descubriera apenas una pequeña isla, más al norte ya se habían establecido relaciones comerciales con los nativos americanos.

La denominación de este día fue una ocurrencia del ex ministro español Faustino Rodríguez-San Pedro allá por el año de 1913 cuando ideó una celebración que uniese a España e Iberoamerica. En el año de 1913 se conmemora el 12 de octubre y es hasta el año de 1915 cuando finalmente adquiere el nombre cono el que le conocemos actualmente: “Dia de la raza”.

La falta de interés por entender y conocer los procesos históricos nos ha llevado a crear ideas equivocadas o de plano a no entender la importancia de los acontecimientos, como el hecho de que aquel navegante genovés murió sin saber qué había más allá de la isla de “San Salvador”.

La corriente eurocentrista mantuvo ignorados durante varios siglos, los relatos de diferentes viajeros que ya relataban historias de encuentros con “tribus desconocidas” con las que comerciaban pieles y otros productos a la parte norte de Europa.

Es el caso de Erik “El Rojo”, un navegante nórdico de quien se sospecha era nacido en irlanda. Erik fue desterrado de irlanda por su vida tan perniciosa a vivir en Groenlandia y fundo el primer asentamiento hacia el año 895. Se cuenta que él comenzó a comercial con los nativos americanos y vendía estos productos en Europa.

A pesar de esto y de que el cosmográfo Américo Vespuscio fuera quien circunnavegara el continente americano llegando hasta la “tierra del fuego” (Argentina) y de que nuestro continente actualmente lleva su nombre (continente americano) la cultura popular ha tomado la decisión de reconocer a Cristobal Colón como el descubridor de América.

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El sismo ocurrido el pasado 19 de septiembre ha evidenciado la ignorancia y la indolencia de quienes integran nuestro inoperante sistema de gobierno pues han tomado una serie de decisiones que rayan en la locura, pasándose “por el arco del triunfo” como ya es su costumbre, la normatividad creada para ello y ejecutando “Por sus pistolas” todo aquello que su imaginación aventurera les ha convencido de que es un acto coherente aunque les haga falta mucha capacidad intelectual para ello.

Es cierto que este fenómeno de la naturaleza nos tomó por sorpresa y transformó de manera súbita la vida cotidiana de los morelenses y sacudió hasta los cimientos los ya olvidados y derruidos monumentos históricos que ningún candidato incluyó en sus discursos de campaña y mucho menos en sus acciones de gobierno.

La ignorancia se ha convertido en la denominación de origen de quienes ocupan una alcaldía o una regiduría pues a pesar de que hay una dirección de Cultura y una regiduría responsable de resguardar el patrimonio, se hizo la voluntad emberrinchada de un alcalde de buen corazón que redujo a escombros, los restos de una capilla que a pesar de los daños que sufrió por el sismo pudo ser restaurada, ahora será construida una nueva que no será igual.

Es aquí donde uno se pregunta cuál es la verdadera función de el INAH cuya función original es defender el patrimonio material e inmaterial de la nación, pero en esta administración, cuando la delegación estatal estuvo comandada por el antropológo Víctor Hugo Valencia Valera dio su aval de manera irrestricta para que pasaran autopistas sobre vestigios arqueológicos, se construyeran alamedas nuevas sin considerar los vestigios de las viejas, que nunca se pusieran las láminas del andén de una vieja estación en Cuautla, etc.

Es lastimero el haberse dado cuenta que inmediatamente después de este sismo, personal sin experiencia que pueda llejar más lejos de vender boletos o quitar el polvo de las vitrinas en los museos adscrito a la administración de la  zona oriente del INAH, acudió a “Verificar” los daños que sufrieron los monumentos históricos de los diferentes municipios, sin querer dar información alguna sobre el tema por su administrador Julio Estrada.

Es así que en Cuautla la capilla de San Nicolás Tolentino fue demolida en un acto que comúnmente se conoce como “Madruguete” por el ayuntamiento municipal de Cuautla bajó las órdenes del marqués del valle de Oaxaca Raúl Tadeo Nava, quien se ha caracterizado por ejercer su poder de manera monárquica pues su cabildo se transformó a lo largo de su trienio en una costosa decoración para las fotografías, ignorando que se debía conservar para su posterior restauración.

Con la ignorancia por delante, enfundada en una acción de buen corazón el “virrey” afirmó que la demolió porque representaba un problema de seguridad con el que no quería lidiar. Uno se pregunta entonces para que se quiere a un regidor sin carácter para defender su papel de guardián del patrimonio que únicamente se dedica a tomarse fotos comiendo esquites y helados en diferentes puntos de la Cuautla de sus amores a la que trata como si fuera su amante porque luego de disfrutas de sus caricias se retira sin voltear a verla pero regresa de manera furtiva para saciar sus instintos.

Según el poder divino que su imaginario le ha dicho le fue conferido y acostumbrado a no pedirle parecer a su cabildo, nuestra versión genérica del Rey Felipe “El Hermoso” ignoró las indicaciones del secretario de gobierno Matías Quiroz de que ningún monumento sería demolido. Del INAH y de la LEY FEDERAL SOBRE MONUMENTOS Y ZONAS ARQUEOLÓGICOS, ARTÍSTICOS E HISTÓRICOS ni hablamos porque a esos nadie los toma enserio ni les pregunta nada porque por acuerdo político se hacen de la vista gorda como ocurrió cuando el brillante “cuatacho” de catastro perjudicó la fachada del ahora extinto edificio del ayuntamiento de Cuautla.

Ojalá el INAH tuviera el valor de emprender una acción legal en contra del edil de Cuautla y de todos los que por decisión propia destruyeron algún bien inmueble considerado como patrimonio del estado y luego, de terminarla porque sus demandas siempre se quedan a la mitad y terminan en nada.

No basta ser de buen corazón porque con ese argumento se han cometido las peores atrocidades de la humanidad, claro que las iglesias representan un riesgo!!! por eso están cerradas, por eso no se oficia misa dentro de ellas, por eso necesitan ser intervenidas por expertos y no por los cuates del presidente!!! por eso necesitan ser restauradas!!!